El operativo para hacer más lento el cruce fronterizo, ha provocado pérdidas multimillonarias a los comerciantes del sur de la Bahía de San Diego.

Mientras que, en el lado mexicano de la frontera, los automovilistas experimentaron hasta 10 horas para cruzar a Estados Unidos el pasado fin de semana, en San Ysidro el efecto de la medida adoptada por el CBP de “hacer más lento el cruce fronterizo”, ha tenido efectos desastrosos para la actividad económica de los comercios fronterizos.

Y las cosas podrían empeorar en las próximas semanas, luego de las que las autoridades fronterizas dieron a conocer que mantendrán la estrategia de hacer más lento el cruce por lo menos hasta el 21 de septiembre.

Esto colocara al comercio de San Ysidro, Chula Vista e incluso de San Diego, en una grave situación debido a que la ausencia de consumidores mexicanos podría llevarlos al colapso económico y al cierre total, según advirtieron directivos de la cámara de comercio local y algunos pequeños empresarios.

“Desde marzo, por orden de cerrar todo lo no esencial, cerró el 70 por ciento de los 728 negocios en San Ysidro; el otro 30 por ciento se mantuvo abierto, pero registró pérdidas del 85 por ciento en sus ventas”, dijo a una agencia informativa Jason Wells, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de San Ysidro.

De acuerdo con datos de dicha cámara, el 97 por ciento de las ventas que de los comercios de San Ysidro son hechas por mexicanos que cruzan la frontera y que, hasta marzo, cuando comenzó la pandemia, cruzaban a diario a comprar no solo productos difíciles de conseguir al otro lado, o que son más caros, sino incluso hasta artículos de la canasta básica.

El caos para cruzar la frontera se ha agudizado desde hace un mes, cuando las autoridades del CBP dieron a conocer una serie de reducciones, tanto en personal, como en el número de carriles abiertos.

El objetivo de esta medida es desalentar el cruce de ciudadanos americanos a México, como una medida extrema para combatir las altas tasas de propagación del Coronavirus que se observa en California y en el estado vecino de Baja California.

Entre las cosas que han hecho aun mas lento el cruce fronterizo se encuentra la decisión de las autoridades de tomar la temperatura a las personas que van cruzando y la “selección” de ciertos grupos de personas que son enviadas a inspección secundaria para proporcionarles información del coronavirus.

Gavin Newsom gobernador de California ordenó a la ciudadanía que quedaran en casa como medida para reducir los contagios del COVID 19, casi enseguida los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron restringir los cruces fronterizos denominados “no esenciales”, lo que afectó el comercio y turismo.

De acuerdo con esa medida, sólo tenían autorización para cruzar la frontera hacia Estados Unidos, ciudadanos americanos y trabajadores considerados como esenciales, con lo que se excluyó a cientos de miles de personas que todos los meses hacen sus compras en los negocios de San Ysidro y en la parte sur del condado de San Diego.

“Es un desastre”, dijo Wells, sobre la situación de los comerciantes en el área de San Ysidro, que han visto una considerable caída de ingresos, pero aun así han tenido que continuar con los pagos de renta y servicios.

“Hicimos un sondeo telefónico para no tener que ir a visitar cada negocio y con ello exponer contagios, y en esa consulta vimos que por lo menos cien negocios, de los 728, ya no van a volver a abrir”, afirmó, “hay muchos otros que están a punto de cerrar sus puertas”.

Ahondó que sin los consumidores mexicanos “el 50 por ciento de los negocios de San Ysidro, uno de cada dos, está en riesgo de no volver a abrir sus puertas al público”.

Por las restricciones, CBP también cerró el paso peatonal oeste, o PedWest, por el que más de 20 mil personas cruzaban diario a San Ysidro, precisamente frente a la entrada principal del mayor centro comercial a lo largo de la frontera, Puerta de las Américas, que también reporta caídas del 70 y 80 por ciento en sus ventas.