No será en una entrevista con Oprah Winfrey como muchos de sus fans pedían, pero lo importante es que por primera vez Britney Spears va a hablar alto y claro sobre lo que significa para ella que, a sus 39 años, su padre siga siendo su tutor legal tal y como estipuló un sentencia en 2008. Sobre todo porque la Spears de hoy poco tiene que ver con aquella que, en plena crisis mental, tuvo que aceptar que su progenitor tomara las riendas de su vida personal y profesional para evitar perder todo lo que había conseguido hasta entonces.

Un apoyo popular que seguramente ha sido lo que ha animado finalmente a la cantante a abandonar su decisión de no hablar al respecto y pedir de manera oficial a los tribunales que le permitan declarar personalmente para exponer su caso y lograr así que su padre, Jamie Spears, deje de ser legalmente su único tutor.

Petición que, al ser la principal implicada, por supuesto ha sido aceptada por los jueces, que ya han fijado para el próximo 23 de junio la vista para escuchar lo que la cantante tiene que decir. Una noticia que ha sido recibida con aplausos especialmente entre su base de fans, que confían que si todo sale bien para Britney por fin tendrán la oportunidad de volver a verla sobre los escenarios.