El 1 de julio Diana de Gales cumpliría 60 años, una fecha muy señalada en la cual sus hijos, los Príncipes Guillermo y Harry, descubrirán una estatua en su honor en Kensington, el palacio donde vivieron con ella hasta su muerte. La enésima oportunidad para reconciliarse (tras la fallida del funeral del Duque de Edimburgo) y firmar la paz pública y privadamente que… de momento no parece que vaya a suceder. Así, The Sun revela que los hermanos planean realizar discursos separados y no uno común. Es más, cada uno ha insistido en preparar el suyo sin contar con la opinión ni poner nada en común con su hermano. No, no parece un síntoma de reconciliación sino todo lo contrario.