Además de ser un elemento primordial para el funcionamiento del organismo humano, el agua es uno de nuestros principales componentes. Se estima que al nacer alrededor del 80% del cuerpo es agua. Luego, esta cantidad va disminuyendo con los años hasta que, en la vida adulta, la cifra representa alrededor del 70%, dependiendo del sexo, la edad, la altura y el peso, además de otros factores.

¿Qué nos indica esto? Que si bien el consumo de agua es importante a cualquier edad, para las niñas y niños en desarrollo es indispensable. Incluso, la comunidad pediátrica advierte que este grupo son los más susceptibles a sufrir casos de deshidratación: al estar en continuo crecimiento, los menores aún no desarrollaron un mecanismo eficiente para el almacenamiento y regulación de los líquidos, lo que implica que deben consumir agua de manera constante.

El agua es primordial para la mayoría de las funciones del cuerpo:

– Es la principal fuente de hidratación.

– Ayuda a regular la temperatura corporal.

– Es la encargada de transportar oxígeno a las células.

– Permite una mejor digestión.

En el caso de los niños -¡ese grupo que corre, salta, hace deporte y gasta energía en todo momento!- la clave para alcanzar esos beneficios de manera correcta, es reconocer al agua como la mejor fuente de hidratación y, sobre todo, asegurarnos de que cubran la cantidad recomendada. 

¿CUÁNTA AGUA 

DEBE TOMAR UN NIÑO?

Si bien las necesidades de hidratación de los niños en etapa de crecimiento varían según la edad, el clima y el estilo de vida, les compartimos esta guía de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria que resume el consumo recomendado para niños:

– 1 a 2 años: 1100-1200 ml por día

– 2 a 3 años: 1300 ml por día

– 4 a 8 años: 1600 ml por día

– 9 a 13 años: Niños, 2100 ml por día | Niñas, 1900 ml por día

– A partir de los 14 años: Hombres, 2500 ml por día | Mujeres, 2000 ml por día

* Estos valores incluyen el agua proveniente de alimentos y bebidas. 

LA CALIDAD DEL AGUA, LA CLAVE DE UN CORRECTO DESARROLLO

Además de la cantidad, a la hora de hablar de una correcta hidratación también es sumamente importante asegurarnos la calidad de esa agua: siempre debe ser límpida e inodora. Estas características del agua son imprescindibles para que sea consumida, así como también el asegurarnos que haya sido tratada adecuadamente. Esto evitará transmitir cualquier tipo de enfermedades, tanto a personas como a animales.

¿CÓMO LOGRAR QUE LOS NIÑOS CONSUMAN MÁS AGUA?

– Unicef recomienda incorporar -al menos- un vaso de agua en el desayuno y en el almuerzo, para comenzar a inculcarles el hábito de tomar más agua.

– Ofrecerles agua durante y después de realizar una actividad física, ya que es la principal fuente de hidratación en esos momentos.

– Tener agua pura disponible y accesible para ellos permitirá que la tengan más presente.

– Demostrarles que un vaso de agua pura siempre aportará más beneficios para su salud que otras bebidas como refrescos, jugos o bebidas azucaradas. Otra alternativa para sustituirlos, puede ser la realización de jugos naturales con algunas frutas.

– Otro punto importante es que no hay que esperar a tener sed para tomar agua: esta es una clara señal de que ya se está deshidratado.