L
os alcaldes de San Diego e Imperial Beach propusieron que junto con la ciudad hermana de Tijuana se busque reabrir completamente el Parque de la Amistad, que esta semana hace 50 años se inauguró como un símbolo de unidad entre los pueblos de la región binacional.
El Parque de la Amistad “es digno de celebración y vale la pena dar el siguiente paso para convertirlo realmente en el lugar binacional, totalmente integrado que siempre se pretendió que fuera cuando se creó hace 50 años”, declaró el alcalde de San Diego, Todd Gloria.
Dijo que es un “histórico lugar de encuentro, con vista al Océano Pacífico en el extremo más occidental de la frontera entre Estados Unidos y México es un símbolo importante de nuestra amistad” binacional.
Gloria y su colega alcalde de Imperial Beach solo pudieron acercarse a unos 1,000 pies de distancia de la frontera, hasta el punto donde les permitió la patrulla fronteriza.
Esa limitación contrasta notablemente con la intención inicial del parque, cuando la ex primera dama, Pat Nixon, inauguró el Parque de la Amistad y literalmente expresó su deseo de que no hubieran muros que separaran ese lugar.
El alcalde Serge Dedina, de Imperial Beach, recordó que hace 40 años alguna vez con sus amigos cruzó por el Parque de la Amistad a Tijuana y de regreso al condado de San Diego, porque en el sitio solo separaban un alambrado.
Ahora en cambio la patrulla fronteriza ha limitado primero a 10 personas el total de visitantes que pudieran acercarse a la malla metálica por donde solo se tocan con las yemas de los dedos, y luego con el pretexto de la pandemia cerró totalmente.
En el parque donde solo hubiera una alambrada que se podría saltar, como lo hizo el alcalde Dedina, ahora hay tres muros paralelos.
Gloria declaró que “como alcalde de San Diego, quiero decir que eso está mal y que el gobierno federal debe actuar para solucionarlo”
Dijo que ha “defendido y seguiré abogando ante los funcionarios de Washington para que reabran la frontera, reúna a las familias y apoye a las pequeñas empresas que dependen del comercio transfronterizo”.
Aun con el distanciamiento que obligó la patrulla, los participantes en el 50 aniversario del Parque de la Amistad consiguieron comunicarse a distancia por medio de altoparlantes y con saludos a gritos y movimientos de las manos.
En el lado de Tijuana, en Playas, fue toda una celebración, con un coro de niños, un baile folklórico y el activista Daniel Watman, quien dijo que a quienes corresponder decidir si la frontera se abre es a los nativos de la Nación del Kumeyaay.
Watman después dirigió a unos niños para que volvieran a plantar en la frontera los mismos árboles que plantó la ex primera dama, Pat Nixon, como símbolo de la amistad binacional en el parque.

