Termina la moratoria a desalojos en el país. En California continúa más de un mes, pero a algunos inquilinos les piden desde ahora desalojar. Cortesía.

El señor Carlos piensa que podría perder su trabajo de mantenimiento en una unidad de departamentos en Chula Vista si continúan los desvelos.

“Yo no era así. Llegaba cansado de trabajar y me dormía muy fácil, pero ahora se han juntado la pandemia y el peligro de que nos echen a la calle”, dijo a El Latino.

El año pasado perdió su empleo en un restaurante. Pasó meses sin trabajo y aunque recibió ayuda de desempleo, para el padre de familia fue insuficiente.

“Los estímulos económicos se fueron derechito a pagar al menos una parte de la renta para poder continuar”, dijo, pero las cuentas se le han acumulado, y el total es de casi $6,600 dólares de renta.

“No vamos a poder librar que nos desalojen”, explicó el empleado.

“Es muy estresante, pensar que está la pandemia tan fuerte, que nos podríamos quedar en la calle, sin saber qué va a pasar con los estudios de mis hijos, o a dónde vamos a ir, si no tenemos nada de ahorros y nada que valga la pena vender para conseguir dinero”, dijo.

Don Carlos es uno de más de 3,6 millones de inquilinos que a partir de ahora están en riesgo inminente de desalojo para las próximas ocho semanas, porque carecen de recursos para pagar rentas atrasadas.

Junto con el mes de julio terminó una moratoria a los desalojos que había ordenado el Centro nacional para el Control de las Enfermedades (CDC), como medida para prevenir más contagios y muertes por Covidd 19.

Al iniciar agosto, cuando terminó la moratoria, casi cuatro millones de inquilinos quedaron en riesgo de desalojo, de acuerdo con información de la Oficina del Censo.

El CDC volvió a ordenar la moratoria temporalmente, hasta octubre próximo, pero las asociaciones de propietarios de vivienda en renta demandaron a la administración del presidente Biden.

Una corte determinó que los arrendadores tienen razón al decir que el CDC carece de autoridad para imponer la moratoria sin contar con el apoyo del congreso.

Los arrendadores calculan que pierden unos 17,000 millones de dólares mensuales debido a la moratoria.

“El mánager donde vivo me dice que la compañía dueña de mi departamento ha tenido que pedir préstamo para hacer pagos, porque otros inquilinos y yo no hemos tenido recursos, y sí, yo creo que es cierto, no es su culpa”, dijo con Carlos.

El administrador dice que se trata de un préstamo del que la compañía va a tener que pagar con intereses,  por lo que analiza si va a aumentar el precio de renta. 

“Lo que yo pensaba es que quizás el gobierno nos podría dar alguna clase de ayuda temporal tanto al que renta como al inquilino”, agregó.

Algunas organizaciones nacionales de defensa de inquilinos han advertido que reactivar los desalojos en medio de la ola de contagios por la variante Delta resulta peligroso e inhumano.

“Millones de personas perderán sus hogares este otoño e invierno, justo cuando la variante delta devasta comunidades y vidas”, dijo Diane Yentel, directora ejecutiva de la  Coalición Nacional de Vivienda para Personas de Bajos Ingresos.

Por parte del estado de California queda más de un mes de moratoria, pero algunos propietarios comenzaron a pedir las viviendas a los actuales inquilinos para que las entreguen en cuanto termine la moratoria.