La administración del presidente Joe Biden defendió en la corte de apelaciones a los dreamers, después de que el estado de Texas había conseguido congelar el registro de nuevos jóvenes soñadores.

Según varios expertos, lo más probable es que el caso llegue próximamente hasta la Suprema Corte de la nación, pues es el siguiente escalón después de la Quinta Corte de Apelaciones, que en otras ocasiones ha determinado en contra del programa de los soñadores.

El juez Andrew Hanen, conservador en Texas, determinó que la orden ejecutiva del ex presidente Barack Obama violó procedimientos, es decir que, por ser una orden ejecutiva o presidencial, no pasó a decisión del congreso ni siguió Procedimientos Administrativos, ni informó a instituciones.

Con esa decisión, la corte no afectó a cientos de miles de soñadores que ya están inscritos en el programa, pero sí a más de 50,000 que estaban en proceso de ingresar a DACA.

Pero mientras lo más seguro es que la corte de apelaciones reafirme la decisión del juez Hanen y la administración Biden lleve el caso a la Corte Suprema, ese proceso gana tiempo para que el senado apruebe el paquete de propuestas de financiamiento de infraestructura del presidente.

Aunque la iniciativa se titula de infraestructura, incluye presupuesto para regularizar la condición migratoria de los dreamers, los campesinos indocumentados, los trabajadores esenciales y los beneficiarios del programa de TPS o Estatus de Protección Temporal ante deportaciones.

Por cierto esta semana el Departamento de Seguridad otorgó uan extensión de 15 meses al TPS, hasta diciembre del 2022.

Unos 400,000 salvadoreños, nicaragüenses, hondureños, haitianos, e inmigrantes de Nepal y Sudán podrán seguir en el país con protección temporal, al menos hasta el fin del año próximo, contra deportaciones.

El mayor grupo con TPS es el de los salvadoreños, entre quienes algunos han tenido esa clasificación por más de 20 años, de acuerdo con el Centro de Recursos Centroamericanos (Carecen).

La extensión de beneficio de TPS será automática y los “TePeSianos” no tendrán que realizar ningún trámite por su cuenta.

El presidente Biden se ha manifestado en varias ocasiones este año en favor de una reforma migratoria a través de un proceso de “reconciliación”.

En la próxima votación del senado, sobe el paquete de propuestas de infraestructura, la votación cambiaría de necesitar dos tercios de los votos a una mayoría simple.

Los senadores republicanos, que quieren que la reforma migratoria sea básicamente refuerzo a la vigilancia fronteriza, se espera que voten en bloque de 50 votos. Por su parte los demócratas votarían también 50 votos en favor del paquete y la reforma migratoria. Pero en el proceso de reconciliación, la vicepresidenta Kamala Harris rompería el empate con un voto adicional para los demócratas.