Ni los rezos de esta jovencita le valieron a Los Padres de San Diego que, de nuevo, estuvieron con ‘El Santo de Espalda”. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

Para los Padres de SD, otra temporada de frustración y tristeza

SAN DIEGO.- En definitiva esta tampoco fue la temporada para los Padres de San Diego, que parece haber tenido siempre ‘el santo de espalda”, pese a su origen ‘carmelita’.

Primero fue, el martes  de septiembre cuando ganando holgadamente un partido frente a los Gigantes de San Francisco se dejaron empatar 5-5, para terminar perdiendo con los campeones de la división oeste de la Nacional, donde terminarán en tercer lugar, no por méritos, sino por lo pésimo record de quienes ocupan el cuarto y quinto lugar: (Colorado Rockies) Los Rockies de Colorado y  (Arizona Diamondbacks) los Diamantes de Arizona.

Ni con jonrones

Se esperaba que con los dos cuadrangulares del venezolano Manny Machado que por fin comienza a despertar, al menos Los Padres se despediría de su afición con orgullo.

Pero la cosa no quedó ahí y tras, y el sábado 25 de septiembre perdieron un juego en el que en tres ocasiones llevaban la delantera, pero que no pudieron conservar tras caer en extrainings antes los Bravos de Atlanta (Atlanta Braves) por 10 carreras a 8.

Quedaron eliminados

Con esta derrota quedaron eliminados de cualquier aspiración y tendrán que esperar –otra vez- la próxima temporada, pese a haber iniciado con muy buenos resultados al arranque de la misma, pero al final, como ha venido ocurriendo, se desmoronaron. Al final en la tabla de posiciones quedaron con 78 victorias y 78 derrotas, sin mucho que contar a sus nietos. 

Pelea al rojo vivo en la Nacional

Donde la pelea estaba al rojo vivo, al lunes 27 de septiembre, es en la división Este de la Nacional, precisamente, entre los Bravos de Atlanta y los Filis de Filadelfia, cuando falta escasa semana para que culmine la temporada regular y arranquen los ‘Play Offs’, con una ventaja de 2.5 de los primeros. La cosa no es diferente en la division oeste, donde Los Gigantes de San Francisco le sacaban dos juegos de ventaja a los Dodgers de Los Angeles, pero se reducía a 5 su ‘número mágico’ de victorias o derrotas de los Angelinos.