La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) inició esta semana una campaña para presionar al congreso a que apruebe la reforma migratoria para al menos ocho millones de personas.

La campaña pide a los electores que se comuniquen con sus respectivos congresistas para urgirlos a aprobar la ley que incluye la reforma migratoria.

“Después de años de ataques implacables y despiadados contra las comunidades de inmigrantes, particularmente bajo Donald Trump, el congreso debate actualmente si incluir un camino hacia la ciudadanía en el nuevo proyecto de ley de reconciliación”, informó la organización.

La ACLU instó a los electores a actuar “en un momento crítico para instar al congreso a brindar protección real a nuestros vecinos inmigrantes y seres queridos”.

Pidió que cada uno envíe un mensaje al congreso para exigir que apoye un camino hacia la ciudadanía.

Quienes deseen apoyar la campaña pueden ingresar al portal www.aclu.org luego ir a la pestaña de arriba a la derecha donde dice “acción” y al ingresar dar click en la parte que dice “dígale al congreso: camino a la ciudadanía ahora”.

La ACLU lanzó la campaña luego de que la decisión de una funcionaria en el senado frustró el plan del presidente Joe Biden para proporcionar regularización migratoria a unos 8 millones de inmigrantes.

Una propuesta multimillonaria del presidente para impulso a la infraestructura contiene el presupuesto para cumplir con la regularización de millones de campesinos, trabajadores esenciales, dreamers y beneficiarios del TPS o Estatus de Protección Temporal ante posibles deportaciones.

Después de décadas de retraso a la reforma migratoria, el senado aprobaría por una mayoría simple la propuesta del presidente.

La aprobación sería en estas semanas mediante un proceso llamado “de reconciliación”, en el que se anticipa que 50 senadores republicanos viten en contra y 50 demócratas voten a favor, y la vicepresidenta Kamala Harris rompiera el empate con su vota en apoyo a los demócratas para aprobar la reforma migratoria.

Pero a última hora, la parlamentaria del senado, quien finge como árbitro en las discusiones senatoriales, determinó que la reforma migratoria no es un asunto de presupuesto.

La parlamentaria Elizabeth MacDonough  declaró que los “cambios de política de esta propuesta superan con creces el impacto presupuestario que se le anotó y no es apropiado para su inclusión en la reconciliación”.

Los demócratas dijeron comprometerse a buscar alternativas, pero según a analistas una de las opciones es llevar a cabo la votación de reconciliación sin considerar la opinión de la parlamentaria.

La votación continúa pendiente y es cuando la ACLU quiere que los electores influyan en el congreso.

Cerca del 70 por ciento de los estadunidenses aprueban una reforma que lleve a la ciudadanía para millones de personas.