El estado de California trata de prevenir que miles de residentes sean desalojados a partir de mediados del mes, cuando se cumplen dos semanas de plazo para avisos de que serían expulsados de sus viviendas por falta de pago.

La moratoria estatal a desalojos terminó el 30 de septiembre. A partir del primero de octubre, muchos propietarios de vivienda comenzaron a entregar a sus inquilinos con atrasos en pago de rentas cartas en las que cumplen con el requisito de advertir que paguen los retrasos o serán desalojados en 15 días.

Hay formas de conseguir ayuda del estado todavía.

La activista Ora Prochovnick, de Colaborativo de Defensa ante Desalojo, dijo que un problema que enfrenta la comunidad es la escasez de traductores para ayudar a las personas a conseguir ayuda. 

“A las limitaciones por el idioma se suman las de la brecha digital, porque todo el sistema se configuró y ahora opera en línea, y no todos los inquilinos que necesitan la asistencia cuentan con correo electrónico o acceso a internet; muchos incluso no tienen teléfonos celulares”, dijo la activista.

Las personas que enfrentan esa situación en San Diego no son las únicas.

Por lo menos 309,000 hogares en California han solicitado en total $3,000 millones de dólares en asistencia para evitar ser desalojados. De ellos, 55,000 inquilinos han recibido unos $650 millones de dólares y quedan en proceso muchos otros por un equivalente a unos $950 millones de dólares.

Esa ayuda es posible porque el estado de California echó mano a fondos federales para evitar los desalojos.

Mientras tanto, el alcalde de la ciudad de San Diego, Todd Gloria, dijo que esta semana presentaría una solicitud de $5 millones de dólares para ayudar a inquilinos de su ciudad que pudieran ser desalojados.

De acuerdo con activistas, solicitar la asistencia es muy importante porque para ser desalojados tendrían que responder ante cortes, y si se muestra que la solicitud de ayuda está en proceso, es muy probable que pueda impedir el desalojo.

Esto cuenta tanto si se solicitó ayuda de fondos federales o estatales.

Para solicitar asistencia, los inquilinos deben considerar que sus ingresos ahora son menos del 80 por ciento de los ingresos promedio en cada ciudad en la que viven.

Sin embargo también deben cualquier ayuda estaría disponible solo para quienes cubrieron los requisitos que se pedían para impedir desalojos durante la moratoria  desalojos: que demostraran que enfrentaban dificultades económicas debido a la pandemia, y que cubrieran al menos el 25 por ciento de las rentas.

Por otra parte, para que proceda un desalojo, en California el propietario de vivienda debe mostrar que ha intentado por muchos medios de ayudar a los inquilinos a quedarse, antes de pedir que desalojen.