El gobierno de Trump trató a disuadir a las familias a que llegaran a buscar asilo mediante la separación de niños y madres y padres. Foto cortesía de Derechos Humanos Primero.

La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) podrían alcanzar estos días un acuerdo con la administración Biden para compensar con hasta $450,000 dólares y autorizaciones para quedarse en el país a las víctimas de por lo menos 5,500 familias que fueron separadas por decisiones de Donald Trump.

El caso que inició en una corte federal en San Diego continúa actualmente en Washington donde el Departamento de Justicia se muestra dispuesto a alcanzar un acuerdo para evitar tener que ir a un juicio en el que se ventilarían muchos testimonios.

La administración del presidente Joe Biden reconoce “que la política de separación familiar es una mancha moral histórica en nuestra nación que debe ser remediada por completo”, dijo el abogado negociador de la ACLU, Lee Gelernt.

El remedio a esa política de “cero tolerancia” de la era Trump, “debe incluir no solo dinero monetario en cantidad significativa”, dijo también la oportunidad de que las familias permanezcan en el país.

Mediante “cero tolerancia”, cuando las familias que huían de la violencia e incluso amenazas de muerte en sus países cruzaban la frontera, el gobierno de Trump ignoraba deliberadamente el derecho a solicitar asilo y criminalizaba a las personas.

Según “cero tolerancia”, si los padres de familia cruzaban la frontera, sin importar si era a pedir asilo, por cruzar eran criminales, como criminales tenían que ser llevados a la cárcel, y como la cárcel no es lugar para menores, los niños eran separados de sus madres y padres.

El gobierno de Trump luego deportó a centenares de padres de familia sin regresarles a sus hijos o por lo menos informarles dónde se encontraban los menores. 

El autor de esa medida, Stephen Miller, intentaba aterrorizar a las familias en los países centroamericanos para persuadirlas de que se quedaran en sus lugares de origen sin intentar llegar a la frontera.

Como parte de la misma política de atemorizar, el gobierno de Trump enjauló niños pequeños. 

En la demanda colectiva, la ACLU detalla el daño emocional, psicológico y en la salud física que esa política causó tanto a niños como a padres de familia.

Los niños eran llevados a sitios inadecuados para su edad, pasaban de frío a calor intenso, muchas veces sin poder dormir o comer, y constantemente bajo custodia de desconocidos que los trataban como detenidos, sin saber más de sus madres y padres.

La información inicial sobre la compensación a las familias separadas la presentó el diario The Wall Street Journal.

Ese periódico informó que la administración del presidente Biden podría estará dispuesta a compensar con cerca de un millón de dólares por familia, por lo menos, si se trató de la separación de al menos un menor y uno de sus padres.

La negociación continúa a puerta cerrada pero también de parte del Departamento de Justicia se filtró por lo menos una declaración acerca de que la administración Biden “desea una compensación justa”.