El embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, dijo en conferencia en Tijuana que espera que México y Estados Unidos pronto “podamos decir con orgullo que tenemos la mejor frontera en el mundo”.

 Al término de una visita de tres días al estado de Baja California, el embajador dijo que con tecnología y cooperación se puede alcanzar una mejor frontera.

 El diplomático reconoció que los residentes de ambos lados de la frontera viven con miedo, pero presentó sin detalles un plan bilateral que puede aportar mayor seguridad.

 “Ayer tuvimos una reunión entre el Departamento de Justicia y todas sus agencias, con sus contrapartes en México, y alcanzamos acuerdos acerca de cómo vamos a compartir seguridad” para mejorar las condiciones comunes, dijo.

 “Por dar un ejemplo, en San Ysidro reunimos a representantes de la patrulla fronteriza y del Instituto Nacional de Migración (INM), que ahora van a trabajar juntos”, declaró.

 Al respecto, la semana pasada la patrulla fronteriza de San Diego informó que con ayuda del INM detuvo en las dos semanas anteriores a 711 migrantes de Brasil, Venezuela y Portugal y a dos guías o traficantes mexicanos de indocumentados.

 Explicó que ese modelo también comienza a implementarse en la frontera de Texas y espera que pronto esté en operación a lo largo de la franja limítrofe entre ambos países.

 Salazar, quien lleva poco más de 60 días en el cargo, dijo que los gobiernos federales de ambos países y los locales entre el municipio de Tijuana y el condado de San Diego van a priorizar el proyecto de una nueva garita de cuota, Otay 2, en la zona de entre Otay Mesa, California, y la Mesa de Otay en Baja California.

 También van a priorizar con un presupuesto de 300 millones de dólares de la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos un proyecto para reducir derrames de aguas negras que cruzan la frontera de Tijuana al sur de San Diego.

 Salazar declaró que al nombrarlo embajador para México, el presidente Joe Biden “me encargó que estableciera una nueva relación con México, y eso voy a hacer”.

 El cónsul de Estados Unidos en Tijuana, Tom Reott, dijo por su parte que al final de su visita a la frontera, el embajador Salazar “me deja una lista de tareas muy concretas por hacer” para mejorar la relación bilateral.

 Reott dijo que en su visita a Baja California, el embajador Salazar evitó sostener encuentros de “mucho ruido y pocas nueces”.

 “Yo voy a estar aquí (en el cargo) tres años y quiero que en mi despedida me digan que fue un buen trabajo” para la región, dijo el cónsul.

En el encuentro entre agencias del orden de ambos lados de la frontera participaron el sub procurador para asuntos internacionales, Bruce Swartz, el fiscal federal interino en San Diego, Randy Grossman; el fiscal general de California, Rob Bonta.

También estuvieron el FBI, la DEA, la Oficina para control de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF); Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI); CBP, la patrulla fronteriza y la fiscal de distrito, entre otros.

Por México participaron la Fiscalía General de México (FGR), la Procuraduría General de Justicia de Baja California, la Armada (SEDENA), la Armada, (SEMAR), la Instituto de Migración (INAMI), Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Guardia Nacional y Cancillería (SRE).