El señor Saúl Fuentes se sintió muy sorprendido cuando le dijeron que podía pasar a tomar un baño con regadera, a que le dieran ropa limpia, de cortaran el cabello y desayunara algo sin costo alguno.

Don Saúl estaba en un parque al este de Chula Vista donde por ahora vive y platicó a El Latino que inclusive lo ayudaron a acercarse en la silla de ruedas en la que pasa el día.  

“Imagínate cómo me voy a sentir, si la gente más bien se aleja de nosotros, los indigentes, tratan de no vernos o de ignorarnos”, dijo.

El señor Saúl Fuentes recibió cerca del parque donde vive en un momento todo lo que más necesitaba. Foto de Manuel Ocaño.

Temprano, casi para despertar, le regalaron un café caliente. Luego le ayudaron a acercarse al tráiler en que llevaron las regaderas, le dieron toallas limpias, y en cuanto salió, con ropa limpia, pasó a la peluquería. 

Un momento después una enfermera lo examinaba y tomó sus datos. “Me preguntó si quería ir a un hospital a que me atendieran unos días, pero no soporto estar en cama. Si no es mucho pedir, quisiera que me atendieran así como hoy, que yo venga”, dijo don Saúl.

El señor Fuentes estuvo entre unas 70 personas que atendió la organización sin fines de lucro Comunidad Mediante la Esperanza (Community Through Hope) en colaboración con la Agencia de Servicios Humanos y de la Salud del Condado de San Diego.

Esta semana fue la primera ocasión que ese grupo atiende a personas indigentes de Chula Vista desde que comenzó la pandemia. El servicio más novedoso que ofrecieron fue el de aplicar vacunas contra el Covid 19 a quienes las necesitaran. 

“Lo primero que notamos al regresar es que hay muchas personas nuevas en nuestras calles de Chula Vista, y lamentablemente vemos muchos adultos mayores que se quedaron sin tener dónde vivir por la pandemia”, dijo a El Latino el director general adjunto de esa organización, Elijahmay Azucena.

Explicó que es una lástima que para familias y adultos mayores “fue imposible pagar renta y terminaron en las calles”. 

De acuerdo con una oficina de la Policía de Chula Vista que se encarga de atender a personas sin hogar, entre otros, en la ciudad puede haber este mes unos 800 indigentes de todas las edades.

Azucena estimó que ese número va a aumentar rápidamente y pronto.

“Cada diciembre comienzan a llegar a Chula Vista personas que huyen de lugares donde el clima es más severo; pero, como efecto de la pandemia, ahora veremos más personas vulnerables por su edad en nuestras calles”, dijo.

Comunidad Mediante la Esperanza reúne donativos que le entregan iglesias, negocios y particulares en Chula Vista y el Sur de la Bahía, también organiza a voluntarios, y con esos recursos va a los lugares donde se concentran las personas indigentes.

“Pensamos que por ahora podemos regresar a cada lugar al que vamos en aproximadamente cuatro meses”, es decir, que podrían volver al mismo parque donde se encuentra don Saúl hasta la primavera.

Pero el grupo trata de que su mensaje se conozca lo suficiente para que más personas aporten ayuda a los indigentes.

“Viene la temporada de dar, y a quién mejor podemos dar que a quienes más lo necesitan”, exclamó.

Comunidad Mediante la Esperanza está en 465 de la Calle C en Chula Vista. Su número es 619 947 6002.