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a mujer guatemalteca, Ana, dio a luz de pie, apoyada en un bote de basura, en la estación de la Patrulla Fronteriza de Chula vista donde los agentes le negaron asistencia.
La mujer y su esposo habían sido detenidos un poco al este de la garita de Otay, y aunque el esposo pidió ayuda para la mujer, los patrulleros lo ignoraron.
Luego de que nació el bebé, un varón, los agentes llevaron a la madre y al bebé a un hospital en la misma ciudad, pero fue momentáneamente. Un rato después regresaron y dejaron que la nueva madre y su hijo estadunidense durmieran sobre una banca sucia de la misma estación.
El esposo de esa migrante presentó una queja que habría sido ignorada, de no ser porque cuando la noticia se conoció, 13 senadores federales demandaron una investigación sobre los hechos del 16 de febrero del 2020.
La oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) a la que pertenece la patrulla, se apuró a presentar lo que llamó resultados de una investigación.
Según CBP “encontramos que la patrulla fronteriza proporcionó asistencia médica adecuada a la madre y su recién nacido”.
Y que “los agentes de la patrulla fronteriza no tienen intérpretes para detenidos que hablan español y son enviados a hospitales”.
Sin embargo la Oficina de Inspector General (OIG), una división de asuntos internos del Departamento de Seguridad (HSD), concluyó esta semana su propia investigación que duró 15 meses.
La OIG encontró que para cuando nació ese bebé, ya se habían registrado 10 casos similares de mujeres que daban a luz bajo custodia de patrulleros fronterizos que ignoraron sus procesos de parto.
En total 21 bebés estadunidenses recién nacidos, los que nacieron y los que no nacieron bajo custodia de la patrulla fronteriza, estuvieron con sus madres detenidos por patrulleros fronterizos que no ofrecieron asistencia porque, según la patrulla, no tiene guías para esos casos y sus oficiales no hablan español para traducir en hospitales.
La OIG determinó que la patrulla pudo dejar que la madre guatemalteca y su hijo estadunidense permanecieran en el hospital y fuera de la estación de la patrulla fronteriza con un aviso de que tenían que presentarse en una corte.
El Inspector General proporcionó varias recomendaciones a la patrulla fronteriza y dio como plazo siete meses, hasta julio del 2022, para que se implementen.
Recomendó que el director nacional de la patrulla fronteriza proporcione las guías que hacen falta según sus agentes.
También “acelerar la liberación de ciudadanos estadounidenses recién nacidos bajo custodia después del parto de detenidos”.
“Desarrollar protocolos escritos para que el personal de CBP en hospitales y centros de atención médica”, es otra recomendación.
Y que sean los hospitales y clínicas los que tengan intérpretes y traductores, ya que los patrulleros dicen que no tienen quién pueda traducir.

