SAN DIEGO.- El rabino Yisroel Goldstein fue el encargado de hacer público el tiroteo en una sinagoga de Poway el 28 de abril de 2019.

El acusado del tiroteo, que costó la vida a una persona y dejó tres heridos fue John T. Earnest, vecino de esa comunidad religiosa y al que le detectaron ‘cierta fascinación’ por emplear las redes sociales y haber participado en otros tiroteos en mezquitas de Nueva Zelanda.

Hoy Earnest se encuentra arrestado y fue sentenciado el pasado 28 de diciembre a 30 años de prisión pero no es el único pues como una ironía por las extrañas vueltas que da la vida también el rabino Yisroel Goldstein, entonces director de Chabad de Poway.

A catorce meses de prisión

y le salió muy barato

Goldstein fue hoy sentenciado por un tribunal federal a cumplir catorce meses de custodia, “por sus esquemas multimillonarios de años de defraudar al Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés), a FEMA, a una oficina gubernamental, asociaciones privadas, entre las que se cuentan varias compañías Fortune 500 de San Diego.

Conforme al acuerdo por el que el Rabino habría aceptado su culpabilidad en actos en que habría incurrido en su calidad de director de la sinagoga de Poway, habría recibido “al menos $6.2 millones en contribuciones falsas a Chabad y organizaciones benéficas afiliadas y rembolsó en secreto hasta el 90 por ciento de las donaciones a los “donantes”, bajo el esquema conocido como 90 y 10; es decir, el supuesto de que entregaba el 90 por ciento a los falsos ‘donantes’ y él se quedaba con el 10 por ciento.

Con al menos otros diez cómplices

“El rabino Goldstein ocultó más de $2.8 millones en esquemas de fraude que perpetró con al menos otros diez co-conspitadores al explotar los estados sin fines de lucro de Jabad de Poway y el Círculo de Amistad de San Diego, organizaciones que se le encomendaron para servir a la comunidad”, afirmó el agente especial a cargo Ryan L. Korner, de la oficina de campo especializada en investigación criminal del IRS en la ciudad de Los Angeles.

Por su parte el Fiscal Federal, Randy Grosman, señaló que el rabino Yisroel Goldstein “aprovechó su posición y estatura como líder religioso para cometer crímenes de codicia bien planificados y cuidadosamente ejecutados”.

Y fue más allá aún al señalar que “mientras se investigaba su grave conducta delictiva, el rabino se convirtió en víctima de un devastador ataque a la sinagoga que dirigía. La sentencia de hoy explica estas circunstancias extraordinarias y la misión de nuestra oficina de buscar siempre justicia”.

Le permitió “llenar sus propios bolsillos”

Asimismo, Suzzane Turner, agente especial a cargo por parte del FBI, indicó que “el acusado usó el estatus de excención de impuestos de ‘Chabad of Poway’ como una organización religiosa para recopilar millones de dólares de ‘donaciones’ fraudulentas. (Y) este plan permitió al rabino Goldstein llenar sus propios bolsillos; recompensar a sus “donantes” falsos con un rembolso por contribuciones y proporcionó recibos que permitían amortizar las “donaciones” como contribuciones caricativas, todo ello en apoyo del plan”.

Pero por si fuera poco todo lo anterior, los documentos judiciales revelaron que además del plan de evasión fiscal, el Rabino y otro acusado de nombre Alexander Avergoon, emplearon información falsa y fabricaron facturas y otros registros para pretender ser elegibles para fondos de emergencia, subvenciones o donaciones y préstamos privados.

Se concluye que “estos fraudes para la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), para la Oficina de Servicios de Emergencia del Gobernador de California (Cal OES) y fundaciones privadas resultaron en pérdidas de estos programas de al menos $860,000 dólares.

‘Reclutaban’ nuevos donantes

Pero si el lector no creería hasta dónde llegaría un hombre identificado como rabino -y por lo tanto cercano al Creador- se sorprenderá aún más al enterarse que el rabino Goldstein, de acuerdo con los documentos de la Corte Federal, “ayudó a orquestar este esquema con al menos seis empleados -contribuyentes- y otros dos asociados que ayudaron a reclutar nuevos donantes u ocultar al verdadero destinatario de los fondos”.

“En total”, se indicó, el rabino Goldstein defraudó a las empresas con al menos $144,000 y ayudó a los contribuyentes-empleados a reclamar casi lo mismo en contribuciones ficticias de caridad deducibles de impuestos al ISR”.

Involucró hasta su hermano

Y si creía que ya lo había visto todo, en este increíble caso, ahí le va para que no deje de sorprenderse: “El rabino Goldstein admitió que también ayudó a su hermano Mendel Goldstein a ocultar aproximadamente $700,000 dólares en ingresos al permitirle usar las cuentas bancarias de Chabad para depositar sus ingresos, ocultándolos de esa forma del control ejercido sobre los ingresos por el IRS. 

¿El remordimiento?

No obstante, la pregunta que flota en el aire, por último, es si el lector cree en el supuesto arrepentimiento del rabino Goldstein, quien en su camino a La Corte habría declarado lo siguiente:

“Estoy aquí hoy, con la cabeza inclinada por la vergüenza, el remordimiento y decepción por los crímenes que he cometido a Dios y a la humanidad”.