La ciudad de Chula Vista refrenda este viernes en sesión especial la declaración de estado de emergencia sanitaria por la basura que ha desbordado contenedores.

La ciudad también reiteró que desde el miércoles cuadrillas de trabajadores de la ciudad han recogido desechos luego de que la empresa Republic Services falló en cumplir su compromiso.

Un paro de labores de los trabajadores de Republic en demanda de mejores condiciones laborales ha entorpecido y durante semanas suspendido desde el 17 de diciembre la recolección de basura.

Con la declaración de emergencia en el consejo de gobierno, la administradora de la ciudad, María Kachadoorian, quedó autorizada para decidir acciones de emergencia.

Estas son algunas de esas acciones, que se informan en la reunión de este viernes en el centro de gobierno.

Desde el miércoles se desplegaron equipos de la ciudad para recolectar la basura que rodea los contenedores de basura en los complejos multifamiliares y llevarla al basurero en Otay Mesa.

El personal está recoge la basura sobrante porque es antiestética, atrae roedores e insectos y afecta la calidad de vida de la comunidad.

Por lo menos 30 empleados de Servicios Comunitarios, Obras Públicas y Servicios Ambientales han sido redirigidos para recoger y transportar la basura desbordada en multifamiliares.

Enseguida de los multifamiliares y unidades de apartamentos, los empelados continuarán con zonas comerciales e industriales.

La ciudad informó que son equipos de trabajadores que recogen la basura solo temporalmente.

La administradora autorizó que esas cuadrillas trabajen horas extra para cumplir con la tarea.

La proclamación que aprobó el consejo describe que Republic Services no ha podido cumplir con su obligación de recolectar y eliminar desechos sólidos y reciclables.

También informa que los alimentos, los desechos del jardín y los materiales reciclables se tratan indebidamente como basura en tanto no se regulariza el servicio.

Dice que el exceso de desechos atrae infestaciones de plagas, mientras que la basura, los materiales reciclables y los desechos orgánicos desbordados están contaminando las calles de la ciudad y los desagües pluviales.