SAN DIEGO.- El resultado de la entrevista con la abogada Andrea Piontkosvki es fiel reflejo de lo que es una mujer Latina exitosa que entiende a la comunidad Latina porque procede de ella y que se siente orgullosa de haber pasado el exigente examen de la Barra de Abogados para poder ayudar a los inmigrantes a obtener su residencia o ciudadanía, representar a inversionistas extranjeros que planean traer sus empresas a este país o parejas que separadas por la distancian ansian encontrarse.

Por su convicción solidaria y experiencia jurídica, la entrevista con Andrea es en realidad un testimonio público de la confianza que inspira una profesional del Derecho entregada en cuerpo y alma a su profesión. Por eso, publicamos íntegramente sus respuestas a las preguntas que se le formularon:

¿Dónde nació?

 Caracas, Venezuela 

¿Cuándo llegó a Estados Unidos?

 En el 2012

¿A qué ciudad y de qué edad?

 San Diego. Tenia 25 años. 

¿En qué universidad (o universidades) estudió la carrera de abogada?

 Inicialmente estudie Derecho en la Universidad Central de Venezuela y me gradué en el 2011. Luego hice un Masters en Derecho Comparado en la Escuela de Derecho de la Universidad de San Diego de la que me gradué en el 2016.  

¿Qué le motivó a estudiar la carrera de Derecho?

 En mis tiempos de adolescencia, participé en muchos eventos educativos, comunitarios y sociales. Por ejemplo, con tan solo 15 años, me habían elegido como presidenta de la comisión promotora de los derechos de los niños y adolescentes de mi ciudad. Luego impulsé un proyecto de la mano de la alcaldesa y concejales de mi localidad para incentivar la participación social de jóvenes y a mis 16 años ya producía y conducía mi propio programa radial. Pero lamentablemente quienes facilitaban los recursos para llevar a cabo estos proyectos, empezaron a mostrar aprovechamiento y adoctrinamiento político-ideológico.

“Entendí la importancia de estudiar leyes”

Empezaron a limitar el contenido de mis discursos y a exigirme militancia política en defensa de la revolución comunista del país. Me empecé a dar cuenta que no podía expresarse con criterio e ideas propias y me prohibieron decir la verdad de lo que ocurría en la calle. En ese momento entendí la importancia de estudiar leyes. Yo sabía que siendo abogada obtendría la preparación y las herramientas necesarias para ser escuchada con convicción, para no ser manipulada ideológicamente, para defender mis propios derechos, conocer mis deberes y para marcar una diferencia en la sociedad. Así que trabajé duro para ser aceptada en una universidad pública (La Universidad Central de Venezuela) y allí comenzó mi gran aventura en el mundo legal. 

¿En alguna especialidad? Si es
afirmativo, ¿cuál? o ¿general?

 No, en USA los abogados no requieren estudiar una especialidad para poder ejercer un área especifica del derecho. Para ejercer inmigracion, lo que es requerido es tener una licencia de cualquier estado del país. Dicha licencia solo se obtiene pasando el famoso examen de la barra “The Bar Exam”.

Egresada de la Universidad de San Diego,

pasó uno de los exámenes más difíciles de EEUU

Por eso cuando culminé mi Maestría en la Universidad de San Diego, empecé mi preparacion para ese Examen. El Examen de la Barra de California es uno de los más difíciles de los Estados Unidos y para mi, ha sido uno de los retos más grandes de mi vida profesional. Fueron años de persistencia, de mucha automotivacion, de disciplina, de sacrificios y de crecimiento personal. Yo sabía que no había llegado tan lejos solo para rendirme en esa etapa y me reusé a tener un plan B. Yo sabía que con constancia y perseverancia, lo lograría. Solo tenía que esperar mi momento. Finalmente, después de 4 largos años, mi nombre hizo historia al ser parte del 26.7% de los abogados que pasaron la barra de California. Nunca me había sentido tan orgullosa de mi misma. Agradezco a Dios por la fortaleza y a mis amigos y familiares por siempre creer en mi. 

¿Cuánto tiempo tiene ejerciendo
en el campo profesional?

Yo empecé a trabajar en escritorios jurídicos desde el 2007. Pero no fue sino hasta 2020 cuando tomé la decisión de independizarme y de empezar mi propia practica legal como “Andrea Piontkovski Law”. 

¿Cuál es para usted la función de un abogado y como su formación profesional puede ayudar a los miembros de la comunidad?

 En mi opinión, los abogados tenemos la importante función de representar a nuestros clientes con la competencia, la preparación y la diligencia necesaria. Al mismo tiempo, tenemos la función de velar y respetar nuestro sistema legal y judicial al regirnos por una serie de leyes y doctrinas éticas que ayudan a preservar la confianza en el gremio. Por eso es tan importante que una persona que necesita asistencia en su caso de inmigración, obtenga la representación y la asesoria legal de un abogado.

Cuesta muy caro enmendar errores, advierte

Muchos creen que llevar un caso de inmigracion solo requiere llenar formularios y no es así. A mi oficina llegan muchas personas que inciaron sus casos por su cuenta o con notarios/paralegales quienes no tienen licencia para dar asesoría legal y ahora estan desesperados buscando a un abogado para “salvar” su caso o enmendar algún error crítico. El sistema de inmigracion puede ser muy complejo y no todos los casos son iguales. Un pequeño error puede causar perdida de tiempo/dinero y puede traer consecuencias irreversibles. Por eso soy una fiel creyente de que “lo barato sale caro” y cuando yo necesito de un servicio, yo busco a alguien que tenga la formacion profesional necesaria, las licencias al día y la capacitación suficiente para buscar soluciones a mi problema.

Sus especialidades en el ejercicio del Derecho son las Leyes de Inmigración y Negocios. ¿Sería posible que me hiciera un breve desglose de cómo ayudas a tus clientes en cada uno de estos rubros?

Ambas áreas se interrelacionan. Con mi experiencia como inmigrante de Venezuela, empresaria de mi propia de firma y abogada en ejercicio, aunado con mi espíritu de emprendimiento y superación, no tengo dudas de que poseo las herramientas, el conocimiento y la empatía necesaria para representar y ayudar a aquellos que quieren alcanzar el sueño americano por las vías legales. Me apasiona ayudar a parejas comprometidas o casadas quienes se mueren por romper las barreras de la distancia. Me encanta apoyar a personas que califican para pedir ayuda a sus padres o hijos en el exterior. Me apasiona representar a inversionistas que quieren traer a sus empresas a los Estados Unidos porque esto sin duda mejora la economía del país y genera empleos. Me llena mucho poder representar a empresas que quieren transferir a sus empleados o quieren patrocinar profesionales. Amo cuando apoyó a un residente permanente a hacerse ciudadano americano o cuando le doy una alternativa legal a una víctima de violencia doméstica. Me honra ser la abogada de familiares de militares que son los héroes de este país y me complace ser parte clave del viaje migratorio de profesionales, artistas, deportistas, trabajadores religiosos, doctores y todos aquellos que tienen habilidades especiales. En general, me apasiona y amo lo que hago y eso lo reflejo al representar clientes a nivel nacional e internacional. 

¿Algo que quiera agregar?

De inmigrante a abogada de inmigracion. Me vine de Venezuela en el año 2012 con una visa de prometida, luego tuve un proceso de ajuste de estatus, seguido por un proceso de remoción de condiciones y finalmente en el 2017 me naturalice como ciudadana americana. Haber pasado por un complejo y largo camino de inmigracion para mí misma, me ha permitido entender a mis clientes como nadie y me ayuda a tener la paciencia y la empatía que muchas personas buscan en un abogado. 

“Prohibido Rendirse”, mensaje de su
charla motivacional, en marzo próximo

Para este año tengo varios proyectos interesantes con los que puedo ayudar a muchas personas. El 8 de marzo voy a dar mi primera charla motivacional en USA “Prohibido Rendirse”, porque creo que mi historia puede motivar a muchos a convertir sus sueños en metas. Soy partidaria de que el cielo no es el límite, el límite es nuestra mente y a veces ver que otro lo ha logrado y cómo lo ha logrado, nos ayuda a ver que no es imposible. Así mismo, estoy impulsando un programa de mentoría profesional para aquellos que como yo, crecieron en ambientes disfuncionales, sin padres y sin apoyo, puedan contar con el respaldo de un mentor. Parte de mi progreso se lo atribuyo a todos mis mentores y quiero poder brindarle la misma posibilidad a aquellos que lo necesitan para motivarse y seguir creciendo. 

“Los abogados tenemos la importante función de representar a nuestros clientes con la competencia, la preparación y la diligencia necesaria. Al mismo tiempo, tenemos la función de velar y respetar nuestro sistema legal y judicial al regirnos por una serie de leyes y doctrinas éticas que ayudan a preservar la confianza en el gremio”, puntualizó la entrevistada. Foto-Cortesía.