KABUL, AFGANISTAN.- Durante la segunda semana agosto del año pasado, un grupo de militares-guerrilleros mejor conocidos como talibanes recuperaron el poder en Afganistán, causando miles de muertes y desalojando el país a la milicia estadunidense.

Pero la sufrida población de esa nación árabe no se imaginó que lo pero estaba por llegar y eso ocurrió la noche de ayer martes 21 de junio, cuando el mundo celebraba el primer día del verano con el llamado solsticio del verano, cuando fueron golpeados por la naturaleza: Un devastador terremoto ocasionó la muerte de más de un millar de personas, y alrededor de 1,500 heridos.

Conforme a los datos oficiales, el terremoto de 6.1 en la escala de ritcher tuvo su epicentro a unos 44 kilómetros de la ciudad de Khost, al filo de la 1.30 a.m. (21:00 p.m., según tiempo del Meridiano de Greenwich (GMT).

Piden la ayuda
internacional

De acuerdo con los primeros informes de las agencias internacionales, la situación es aún incierta por lo que los guerrilleros talibanes pidieron el auxilio internacional para acelerar el rescate de los sobrevivientes y las víctimas mortales, pues es un país donde se carece de infraestructura y los medios tecnológicos apropiados para poder llevar a cabo las tareas de recuperación de los cuerpos.

“El más mortífero
en dos décadas”

La agencia inglesa BBC calificó el terremoto como “el más mortífero en dos décadas” y anticipó que ello significa “un gran desafío para los talibanes, el movimiento islamico que recuperó el poder el año pasado después del colaso del gobierno respaldado por Occidente” (lease por el gobierno de Estados Unidos).

Otro dato significativo liberado por la agencia británica es el hecho de que muchas de las viviendas fueron construidas con barro, una técnica usual en el país asiático que limita al norte con Turkmenistán, Uzbekistán y Tayikistán; al oeste con Irán; al sur y este con Pakistán, y al noroeste con la República Popular China.

Continuaremos informando según se revelen  nuevos datos en torno al fatal temblor de tierra.