CHICAGO, Illinois.- Estados Unidos ‘celebró’ el 4 de julio en medio de tiroteos fatales y sangrientas estadísticas en aumento y el cuestionamiento en pro y en contra de la portación de armas y la segunda enmienda.

6 muertos y 24 heridos en el Desfile de la Independencia realizado en la ciudad de Highland Park, 3 personas fallecidas y 20 lesionados en Indianápolis, Indiana; más 6 lesionados en otro tiroteo en Chicago, Illinois, más decenas de heridos en Richmond, Virginia y Kansas City, Missouri.

Tras la sangrientas balaceras del 14 y 24 de mayo en Buffalo, Nueva York y una escuela de Uvalde, Texas, que costó la vida -en conjunto- a 31 personas, airadas voces volvieron a escucharse demandando un mayor control y verificación en la venta de las armas de fuego.

Pero en oposición a lo que muchos esperarían, el juevesa 23 de junio la Suprema Corte anuló (por 6 votos a 3) una restricción a la ley de armas de Nueva York, que exigía a las personas demostrar una necesidad particular de llevar un arma para poder obtener una licencia para llevarla en público.

Y  sería el propio juez Clarence Thomas quien juaría por medio de un escrito  que la Constitución establece “el derecho de un individuo a llevar un arma de mano para su defensa fuera del hogar”.

Desde su campaña como candidato a la presidencia de Estados Unidos, Joe Biden, anticipó su intención de impulsar iniciativas de ley que establecieran restricciones a la verificación sobre la venta de armas de fuego. Foto-Cortesía: Getty Imges/Salon.
Ley fue aprobada, ¿pero?…”

El mismo día, con una cuantas horas más de diferencia, sin embargo, el Senado de Estados Unidos aprobó por 65 a 33 votos, la Ley Bibartidista de Comunidades más Seguras, presentado como “un proyecto legal de gran alcance” que contempla el llamado “vacio legal de las parejas”; señala la obligación de los vendedores de armas de fuego a solicitar una Licencia Federal de Armas de Fuego (verificación de antecedentes) e instruye sobre una mejor verificación de antecedentes para los compradores de las mismas entre los 18 y 21 años de edad.

La iniciativa aprobada fue firmada (para convertirla en Ley) por el presidente Joe Biden un día después, el viernes 24 de junio.

“Esperaba (que) no tendría que volver a ver esto”

No obstante, el grado preocupación y decepción del primer mandatario del país tras las continuas balaceras,  los refleja -sin lugar a dudas- en su discurso pronunciado tras el tiroteo mortal de la escuela primaria de Uvalde, Texas:  “Esperaba que, cuando me convirtiera en presidente, no tendría que volver a ver esto”.

Y ha sido tal grado dramático el incremento de los tiroteos y massacres con armas de fuego que a partir de 2014 surge una nueva organización denominada “THE TRACE investigating gun violence in America” (El rastro que investiga la violencia armada en Estados Unidos), que desde entonces a la fecha ha llevado un conteo anual de dichos incidentes.

De acuerdo con los datos ofrecidos por esta organización que titula: Gun Violence Archive (Archivo de Violencia Armada), sus datos son reveladores:

Datos reveladores sobre el impacto que en el país han tenido las balaceras. Imagen-Cortesía: Gun Violence Archive.
Datos reveladores:

De los años que van de 2014 al 2021, los tiroteos masivos se han incrementad, pasando de 269 en 2014, a 335, en 2015; 382 en 2016; 346 en 2017; 336 en 2018 y saltando la cifra a 417 y 611 balaceras en los años sucesivos de 2019 y 2020.

El año pasado Gun Violence Archive documentó 692 tiroteos y en lo que va de este primer semestre de este año, 315 con lo que -de continuar esta tendencia- podría superar al peor año registrado hasta ahora, en cuanto a cifra de tiroteos, que fue 2021.

Vale recordar que a mediados del año pasado, tras las constantes balaceras ocurridas en el país, el presidente Joe Biden solicitó al Congreso que se prohibiera de la venta de rifles de asalto y se pusiera fin a los vacíos en la verificación de antecedentes de los consumidores de armas de fuego.

“Le ponen la mala vibra a las armas”

Aquí resurge la respuesta que el empleado de una armería local y ex militar, Alejandro Dueñas, respondió“El arma sola no va a hacer nada, es la gente que va a dar a esa arma y el pensamiento que ellos tienen, eso que van a hacer le ponen la mala vibra a las armas”.

¿Qué pasó con Obama, que mandaron muchas armas con los

carteles, con el operativo ese? (en referencia al llamado

‘Rápido y Furioso’)?; les falló”, concluyó entonces el entrevistado quien insistió que la prohibición de las armas de fuego no es la solución.

Y el hecho es que con legislaciones y sin ellas las balaceras se siguen suscitando en la nación y las consecuencias son simplemente aterradoras.