SAN DIEGO.- La detección sistemática del cáncer de cuello uterino puede conducir a un diagnóstico más temprano, mejores resultados del tratamiento y reducción de la mortalidad. Pero cuando no se satisfacen las necesidades básicas de una familia, es posible que se retrase la evaluación.
“Cuando le preocupa de dónde vendrá su próximo cheque de pago, o si sus hijos podrán comer, no está necesariamente priorizando la detección del cáncer”, dijo la investigadora de salud pública Corinne McDaniels-Davidson, quien agrega que la detección y el seguimiento las tasas de crecimiento son más bajas entre las poblaciones marginadas.
McDaniels-Davidson es uno de los muchos profesores de SDSU que estudian cómo las disparidades en la salud afectan de manera desproporcionada a las poblaciones marginadas al asociarse con las comunidades para comprender e implementar mejor las intervenciones que abordan las desigualdades sociales y económicas profundamente arraigadas.
“Disparidades en la salud”
“Cuando pensamos en disparidades en la salud, en realidad estamos hablando de diferencias en la salud y la atención médica entre grupos que se derivan de estas desigualdades más amplias”, dijo la profesora de habla y lenguaje Sonja Pruitt-Lord.
SDSU está bien posicionada para enfrentar las disparidades de salud. “Hemos estado entrelazados con la comunidad durante tanto tiempo que la comunidad confía en el nombre SDSU”, dijo McDaniels-Davidson. “Eso hace posible hacer un trabajo que otros tal vez no puedan hacer”.
Además de su estudio acerca de las disparidades en la detección del cáncer Corinne y su equipo de colaboradores se asociaron con la Agencia de Salud y Servicios Humanos del Condado de San Diego cuando surgió el brote de COVID-19. Se informó que colaboraron asimismo con la Epidemióloga Susan Kiene para instrumentar un programa de pruebas comunitarias.
Asociación con las comunidades
Se indicó que este último se realizó mediante un financiamiento de los Institutos Nacionales de Salud, un esfuerzo en el que tomaron parte estudiantes de secundaria del Distrito Escolar de Sweetwater Union High School y sus familias.
McDaniels-Davison afirmó que “cuando puede asociarse con las comunidades para abordar cualquier problema de salud que sea importante para ellas, (se) comienza a construir estas relaciones muy estrechas”.
Un claro ejemplo
Y en efecto, el Centro de Investigación Latino del Sur de la Bahía (SBLRC), liderado por los investigadores Greg Talavera y Linda Gallo, son un claro ejemplo de ello, pues ambos han trabajado con promotoras (es) de la comunidad latina para mejorar la salud de esta población.
Se indicó en el reporte publicado por SDSU que, de hecho, los estudios de SBLRC han permitido que se conozcan altas tasas de diabetes no diagnosticadas a personas de la comunidad Latina, así como una relación entre los entornos del vecindario y un mayor riesgo de hipertensión y diabetes, entre otras enfermedades que impactan a esta comunidad.

