IMPERIAL BEACH.- El muelle de Imperial Beach ha sido considerado una atracción regional, un factor clave de vitalidad económica de la zona centro esta ciudad “y un hito ampliamente reconocido”.
La historia de este muelle localizado en el sitio más extremo del suroeste de Estados Unidos y que se interna 1500 pies hacia el interior de la Bahía de San Diego, se remonta a dos etapas: En su construcción inicial en el año de 1963 y su fase de reconstrucción en 1980, debido al daño provocado por una tormenta y la última actualización 2006.
Por ello en medio de la quietud de las olas de la playa y de un placentero sol en el incipiente arranque invernal, fue significativo el discurso improvisado en el que el presidente del Puerto de San Diego, Dan Malcolm anunció las obras con las que se busca mejorar la imagen del Muelle.
Acompañado del alcalde Serge Dedinay de la alcaldesa electa, Paloma Aguirre (la primera Latina que ocupa este cargo en la comunidad de Imperial Beach, Malcolm anticipó que el personal del Puerto de San Diego trabajará en forma conjunta con las autoridades de esta ciudad para llevar a cabo las obras.

El propósito del proyecto del Puerto de San Diego
El objetivo de estas mejoras, de acuerdo con el proyecto del Puerto de San Diego, es alentar a las personas a que vengan a explorar y disfrutar del muelle, experimenten las comodidades, las vistas y los placeres del océano y el aire fresco, y participen de los muchos servicios y ofertas de los restaurantes y negocios cercanos frente al mar.
Al señalar que el marte 6 de diciembre quedará registrado como un verdadero y brillante comienzo que incluye el reemplazo de la baranda de madera existente alrededor del área de la antigua rampa de carga de botes cerca del restaurante Tin Fish con baranda de cable de acero inoxidable para mejorar las vistas del océano y la playa.
Otro elemento destacado de los cambios propuestos, se dijo, incluye -se adelantó- “un dosel de sombra artístico con un diseño de tiburón y agua sobre la extensión del muelle en el medio del muelle, justo enfrente de los baños públicos”.
Como aportación cultural para los visitantes al muelle de Imperial Beach, también se plantea colocar un marcador histórico o una placa cerca del restaurante Tin Fish que cuente la historia del muelle IB con fotografías, palabras y gráficos antiguos.
El proyecto que ha sido planteado por parte del Puerto de San Diego contempla el empleo de marcadores de distancia cada 250 pies para la distancia hasta el final del muelle y animar a los invitados a caminar a lo largo del muelle de casi 1500 pies.
Y para señales de apoyo a los surfistas se contempla la colocación de flechas de destinos de surf en la baranda al final del muelle que marcan la distancia y la dirección a los legendarios lugares de surf Mavericks y Banzai Pipeline.
Le trae grandes recuerdos
La alcaldesa electa Paloma Aguirre destacó que Imperial Beach y su Muelle le trae grandes recuerdos incluido memorias sobre la asistencia de muchas familias y sus hijos.
Indicó la ambientalista que esto ha sido para ella una maravillosa experiencia sobre la que destacó la celebración de “lo mejor de este mundo (y de) la diversidad” de los asistentes a las playas (de Imperial Beach), de los surfistas y de quienes caminan en ellas.
“Me siento muy emocionada acerca de la futura renovación y quiero agradecer a los comisionados” (del Puerto de San Diego) por este proyecto de embellecimiento.
Luego de un recorrido al Muelle, el aún alcalde y amante del Surf, Serge Dedina, recordó que fue el oleaje lo que destruyó el mismo en 1980 y luego se reconstruiría la plataforma con una vistosa madera alrededor del año 2014.
Cuestionado sobre qué se piensa hacer para atraer el turismo no dudó en responder: “obviamente para atraer el turismo tenemos que limpiar la contaminación, pero el modelo que implementamos en Imperial Beach fue tomado del llamado modelo pueblo mágico de México, donde realmente esos pueblos costeros, como Sayulita, Todos Santos, Tecate, etcétera, invertimos en los espacios públicos. Hacemos todo más seguro e Imperial Beach es un lugar muy precioso, muy amistoso”. Recordó finalmente que el comenzó a ‘surfear’ en la parte norte de Imperial Beach en 1971 “y comencé a trabajar como salvavida en 81, por cinco años. Yo tenía mi oficina aquí en (la organización) Costa Salvaje; o sea, yo he estado aquí casi toda mi vida”, dijo.

