SAN YSIDRO.- Con un activo aumento, de al menos el 30% sólo durante el pasado mes de marzo, de personas intentando entrar a Estados Unidos sin documentos, agentes de la Patrulla Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) no cesan en su labor de detener a grupos a lo largo de la frontera con México y de advertir sobre los riesgos que enfrentan.
Las carencias de los migrantes se notan a simple vista, sus ropas, sus zapatos, las pequeñas mochilas o bultos donde resguardan sus mínimas pertenencias los acompañan en esa travesía que culmina en una patrulla. Detenidos.
Un ejemplo de estos casos, que se presentan a diario en toda la franja fronteriza, fue reportado esta semana por la oficina de CBP al detener a decenas de migrantes que se entregaron a los agentes, luego de permanecer por cerca de cinco días en la zona de la intersección Monument Drive y Dairy Mart Road, en San Ysidro.

El registro de estos detenidos se suma a los más de 86 mil migrantes que han sido procesados de octubre 2022 a marzo 2023, según reportes de las autoridades migratorias.
“Muchos de los migrantes suplicaban frenéticamente por alimentos, agua y otros suministros cuando un grupo de vecinos se acercó a darles suministros esa tarde. Algunos de ellos llegaron hasta Afganistán para cruzar la frontera”, narra el periodista de la cadena 10 News, Ryan Hill, a quien uno de los migrantes, que salió de Afganistán rumbo a Panamá para llegar a México, le comentó la situación que vivía en ese momento. “Tengo cinco días aquí. Cinco días, sí. Muy frío. Tengo mucho frío. Sin comida, sin agua… muy difícil aquí”.
Ante esta realidad, Hill recabó los testimonios de Jeff Kline y Nina Douglas quienes dijeron que van a ese punto de la frontera, “tan a menudo como pueden, para compartir lo que creen que los inmigrantes necesitarán”.
“Mientras miramos a estas personas vemos que no están fingiendo sus necesidades. Necesitan desesperadamente un lugar a dónde ir”, le dijo Kline a Hill.
Incluso Kline dijo “que llevaron comida, agua y otros artículos unas 10 u 11 veces a quienes intentaron cruzar”.
“No creo que nada me haya preparado para lo que sentí al ver eso en este momento”, dijo Douglas al reportero. “Es muy difícil para mí mirar hacia otro lado. Creo que muchas personas que conozco, si supieran, también querrían hacer algo”.
La frontera no los libra de la violencia
“Las autoridades están advirtiendo a cualquiera que esté listo para cruzar la frontera entre Estados Unidos y México sobre un trío de robos a mano armada y asaltos a migrantes en el área de Otay Mountain Wilderness, luego de reciente incidentes ocurridos el 24 y 27 de marzo, según la Patrulla Fronteriza”, advierte una nota periodística de City News.
El reporte precisa que “el 24 de marzo, cinco viajeros indocumentados detenidos por la Patrulla Fronteriza en la zona informaron haber sido retenidos por gente armada”.

“El grupo les dijo a los agentes que los presuntos ladrones los amenazaron con un rifle y una pistola y les ordenaron pagar $1,000 para poder continuar su viaje.
“Los migrantes denunciaron que cuando no pudieron presentar el dinero, les robaron los celulares, y afirmaron que tenían cautivas otras víctimas al sur de la línea internacional”, refiere la publicación.
La agencia federal informó que estas denuncias se tornaron preocupantes para los agentes luego de que, justo en ese momento en que realizaban la detención de los migrantes, alcanzaron a ver a al menos tres sospechosos corriendo hacia el sur y cruzando hacia México.
Ese mismo día, los agentes se encontraron con otro contingente de viajeros que reportó haber sido agredido y robado cuando ingresaba sin documentos a Estados Unidos.
“Los migrantes dijeron que dos personas armadas con pistolas les propinaron puñetazos y patadas, les robaron el dinero y los teléfonos celulares e intentaron, sin éxito, separar a una mujer del grupo y llevarla a la fuerza al otro lado de la frontera”.
Los agentes asignados a la Subdivisión de Operaciones Extranjeras de USBP informaron los casos al gobierno mexicano, según la Patrulla Fronteriza.
“Seguimos insistiendo a los migrantes: no pongan su vida o la vida de sus seres queridos en manos de contrabandistas insensibles ni se arriesguen a encontrarse con ladrones y secuestradores en estas áreas remotas”, dijo el agente jefe de la patrulla del sector de San Diego, Aaron Heitke.
“Sólo hay un medio seguro y protegido para ingresar a los Estados Unidos, y es a través de un puerto de entrada designado”.

