SAN DIEGO.- El actual tipo de cambio, que alcanzó el pasado 12 de julio los 16.88 pesos por dólar y que ha sido considerado como un mínimo histórico no sucedido desde septiembre de 2015, representa un impacto directo e inmediato en la economía de la población fronteriza que desarrolla sus actividades cotidianas entre ciudades como San Diego y Tijuana.
Luego de que el valor del dólar alcanzó un máximo histórico de alrededor de $24 pesos durante abril de 2020, y tras mantenerse durante los últimos años en torno a los $20 pesos, este grupo poblacional, que divide su día a día entre un lado y otro de la frontera, expresa su preocupación al ver cómo sus sueldos en dólar les rinden cada vez menos.
“Ya no me alcanza para lo mismo que antes, ir al mandado es tener que elegir entre lo indispensable y lo que uno ve como pequeños gustos como comprar uva, que es la fruta que le gusta a mi hija, esta vez la compré a 80 pesos y eso porque fui a un sobre ruedas y ahí estaba ‘barata’”, expresó Guillermo Rangel, quien labora en una tienda minorista de descuento en Chula Vista y vive en Tijuana.
“Antes mi sueldo me rendía bien, cuando el dólar estaba a 20 pesos o más, me acuerdo que llegó a 22 o 23 pesos, ahí todavía me alcanzaba bien; pero con la pandemia todo subió de precio y luego el dólar bajó mucho, ahora ya no alcanza igual, porque al cambiarlo a pesos, pues gano menos, explicó Rangel.
Otra situación vive Audelia Ochoa, quien gracias a la vida laboral que por más de 25 años desarrolló como empleada bancaria en Tijuana pudo jubilarse y recibe una pensión mensual que le permite hacer frente a sus gastos en pesos, además tiene ingresos en dólar por su actual trabajo en una tienda de Chula Vista.
“Claro que me afecta el tipo de cambio actual, creo que a todos nos afecta; a ver si cuando se vaya este presidente de México las cosas mejoran un poco aquí en la frontera, porque los precios han subido mucho, en todo”, expresó Ochoa.
Audelia es parte de una comunidad binacional donde aspectos como las rentas que se cobran en dólar le beneficia, así como tener la facilidad de cruzar de un país a otro para trabajar y hacer sus compras.
“Yo pago mi renta en dólar allá en Tijuana, entonces ahí uso lo que gano acá y la pensión que me dan en pesos la uso para mis gastos de allá como servicios y algunas cosas del mandado que tienen mejor precio”, refirió.
Un impacto distinto es el de la población de origen mexicano que radica y labora en Estados Unidos y hace envío de dinero cada mes a sus familias en el centro de México.
Eduardo Ramírez, empleado de una cadena restaurantera en San Diego afirma que pese a que su sueldo está por encima del mínimo y le permite cubrir sus gastos personales, la cantidad que manda a Veracruz, el estado donde vive su familia en México, ya no alcanza para lo mismo.
“El ‘bajón’ que tuvo el dólar nos afectó mucho, antes cuando mi mujer iba a cobrar lo que le mandaba, le daban unos 33 o 36 mil (pesos) más o menos, cuando el dólar estaba a 19, 20, hasta en 21 (pesos) se lo cambiaban, luego subió un poquito más, pero ahora yo mando los mismos mil 700 y a ella le entregan 27 o 29 (mil pesos) porque ya bajó mucho, nos está afectando mucho”, manifestó Ramírez, quien se mostró con la preocupación de no tener posibilidad de lograr más ingresos, pues afirma que ya trabaja a veces hasta tres turnos.

