Acciones que las organizaciones religiosas y los líderes comunitarios pueden tomar para aumentar la seguridad son dadas a conocer por el Sistema Nacional de Asesoramiento sobre Terrorismo del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).
En seis pasos se ofrece una guía que puede ayudar a proteger los lugares de culto contra posibles amenazas de violencia selectiva, de manera que mantenga un entorno abierto y seguro.
PASO 1: Conéctese con la policía local, la oficina local del FBI, los oficiales de inteligencia del DHS dentro de los Centros de Fusión del DHS y otros lugares de culto en el área para comprender mejor las amenazas localizadas. Realice una autoevaluación de seguridad de sus instalaciones para determinar posibles vulnerabilidades o póngase en contacto con el asesor de seguridad de protección de la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad (CISA) local o con autoridades locales para realizar la evaluación.
PASO 2: Evalúe sus instalaciones a través de un enfoque de seguridad por áreas que tenga en cuenta los perímetros exterior, medio e interior del edificio y los terrenos.
PASO 3: Establezca un plan de acción de seguridad y emergencia para documentar los pasos que el personal y los voluntarios tomarán para responder si ocurre un incidente.
PASO 4: Reconozca señales de actividades sospechosas relacionadas con el terrorismo y cómo denunciar actividades sospechosas a las autoridades.
PASO 5: Solicite subvenciones que puedan proporcionar nuevos recursos para la seguridad.
PASO 6: Denuncie los delitos de odio o cualquier otro incidente delictivo a la policía local y al FBI.
Si es víctima de un incidente, las recomendaciones son llamar inmediatamente al 9-1-1. Poner en marcha su plan de acción de emergencia. Después de la emergencia, informe el incidente a la oficina local de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), a los grupos comunitarios y a las organizaciones de seguridad religiosas pertinentes.

