Ultima actualización: Domingo 4 de febrero, 10:52 a.m.
SAN DIEGO.- Tras poco más de tres años de lucha legal, el gobierno de la Ciudad de San Diego acordó pagar $800 mil dólares a una familia mexicana por la muerte de José Alfredo Castro Gutiérrez a causa del uso de fuerza letal por parte de agentes del Departamento de Policía de San Diego.
Para anunciar la victoria legal en este caso se citó a una conferencfia de prensa esta mañana de viernes en las instalaciones del Consulado General de México en San Diego que ha venido dándole a este caso puntual seguimiento.
Se citó a una conferencia de prensa en las instalaciones de la propia sede diplomática a la que asistieron su titular, Carlos González Gutiérrez, la viuda de José Alfredo, Ana Clareth Ojeda y Eugenio Iredale, abogado que llevó la defensa del caso.
Antecedente: ¿Cómo y cuándo ocurrió?
“¡Ayúndenme, por favor!”, ¡Ayúdenme!, gritó el mexicano José Alfredo Castro Gutiérrez, temeroso por su vida antes de ser ultimado por agentes del Departamento de Policía de San Diego.
En un video facilitado a los medios de comunicación por el Consulado de México en San Diego se puede confirmar que era la madrugada del día miércoles del 19 de octubre de 2020 (alrededor de las 4:26 a,m.) del 19 de octubre de 2020 el hombre de 49 años se encontraba en un casa de la comunidad Mountain View y estaba pasando por una severa crisis mental.
Y es que Alfredo, un residente legal que trabajaba en la construcción, con el tiempo sufrió un deterioro en sus facultades mentales por lo fue diagonosticado de padecer esquizofrenia y en ese momento estaba pasando por tal crisis que una empleada doméstica que laboraba en la vivienda llamó de urgencia AL 911 para que le ayudaran a encauzar este difícil momento por el que atravesaba su hermano.
¿Pueden mandar a alguien ya”, clamó desesperada la mujer, quien afirmaba que Alfredo se encontraba quebrando los vidrios de una ventana con la posible idea de lanzarse desde la misma.
Poco después llegaron al sitio alrededor de siete agentes de policía y de inmediato Alfredo habría corrido hacia ellos, clamándoles por ayuda. En ese momento el hombre, de acuerdo con un video mostrado a los periodistas y explicado por el abogado Iredale – se constató que se encontraba en estado de desquiciamiento y muy asustado, de acuerdo con el video, estaba descalzo con un celular en una de sus manos y en la otra, un cortinero.
Y aunque de acuerdo con Iredale el caso no hubiera llegado al extremo en que terminó, con la muerte de Alfredo si se le hubiera encauzado y tranquilizado con un adecuado manejo del momento, la actuación de los agentes fue todo lo contrario, con falta de técnica, sensibilidad y respeto por la vida de una persona que padecía de sus facultades mentales.
¿El resultado? Una descarga eléctrica con la pistola taser, un disparo con arma de goma y el que fue letal y que costó la vida de un inocente: un disparo con una bala que se incrustó en el pecho de Castro Gutiérrez quitándola la vida.
En el video mostrado a la prensa se indica que “al menos siete oficiales del Departamento de Policía se reunieron en una área de ensayo (staging area) cerca de la casa. La conversación que los oficiales tuvieron demostró que ellos sabían los siguientes cinco hechos”, se afirma:
- El tema era médico
- No se había cometido ningún crimen
- El señor Castro solamente traía un cortinero y estaba gritando ayúdenme
- Los ocupantes de la casa estaban asegurados dentro de sus propios cuartos
- María Castañeda (hermana de la víctima) estaba fuera de la casa.

El abogado Iredale insistió en que los agentes que intervinieron en el caso utilizaron fuerza exagerada cuando Alfredo Gutiérrez Castro no significaba un peligro para su vida y consideró que los policías requieren de mayor capacitación y cambiar su concepto sobre uso de la fuerza.

Aunque Ana Clareth Ojeda, viuda de José Alfredo, por su parte, se mostró satisfecha de que finalmente se hubiera hecho justicia en este caso, cuando traducía un texto que había escrito al inglés, no pudo evitar las lágrimas por la terrible muerte que su esposo encontró a manos de agentes policiacos
Ejemplificó que el agente que accionó el arma mortal, Isaí Castillo, carecía de la experiencia necesaria pues solo tenía un año dentro de la corporación, además de haber cambiado su plan para enfrentar la situación que en ese momento requería de una respuesta apropiada y de hablarle despacio y no mediante gritos como se observa en el video.
“La trágica pérdida de Alfredo, mi esposo, ensombreció mi vida y la de nuestra familia. Perdimos un esposo, un padre y un hijo ejemplar. No queda más que aceptación y resilencia… Llamo urgentemente a los responsables de la formación de los agentes de policía en la intervención en crisis. Hay mucho por hacer para preservar sus vidas”, expresó en el documento leído Ana Clareth.
El abogado Eugenio Iredale, por su lado, consideró que la muerte de José Alfredo era “totalmente evitable” y agregó que “tratar con personas con problemas mentales requiere hablar despacio, desplegarse apropiadamente y usar tácticas adecuadas (incluida la fuerza no letal”.
Y concluyó que en este trágico caso: “La falta de capacitación y liderazgo resultó en una muerte sin sentido y una tragedia innecesaria para Ana Ojeda, viuda de Alfredo y sus hijos”.
En el mismo sentido, el Cónsul General de México en San Diego, Carlos González Gutiérrez, indicó que este anuncio reafirma el compromiso del gobierno mexicano de garantizar el debido proceso y confió en que “esta pérdida irreparable siente un precedente en cuanto al uso excesivo de la fuerza y conduzca a las acciones necesarias para evitar más tragedias como este caso”.


