SAN DIEGO.- Por encima del daño a la salud personal de quien enfrenta una dependencia al alcohol y los efectos que el consumo excesivo representa para su círculo cercano, existen consecuencias sociales graves como las aproximadamente 178.000 muertes ocurridas en el país cada año y costos económicos que oscilan entre los 249 mil millones.
Especialistas destacan que el primer paso para combatir este problema de salud es reconocer que ser un bebedor en exceso representa el consumo de 4 o más bebidas alcohólicas por ocasión para las mujeres y 5 o más bebidas por ocasión para los hombres.
En el caso de las mujeres embarazadas y de la población menor de 21 años, cualquier consumo de alcohol es calificado como excesivo.
Agrupaciones como el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos Comunitarios promueven estrategias que pueden ayudar a las comunidades a crear entornos sociales y físicos para disuadir el consumo excesivo de alcohol y, en consecuencia, reducir las muertes, los costos y otros daños relacionados con el alcohol.
Dichas estrategias incluyen la regulación de puntos de venta de alcohol como bares, restaurantes, licorerías; incremento de los impuestos al alcohol que pueden incluir impuestos especiales sobre las ventas.
Otras estrategias son dirigidas a la población en lo particular, tales como elegir no beber demasiado y ayudar a otros a no hacerlo.
Informarse sobre las pautas dietéticas para estadounidenses, las cuales recomiendan que los adultos en edad legal para beber puedan optar por no beber o beber con moderación limitando la ingesta a 2 tragos o menos por día para los hombres y 1 trago o menos por día para las mujeres, en los días en que se consume alcohol.
Siguieren también “no servir ni proporcionar alcohol a quienes no deberían beber, incluidas personas menores de 21 años o quienes ya han bebido demasiado”.
El propósito de sumarse a estas acciones es “desarrollar coaliciones comunitarias que creen asociaciones entre escuelas, organizaciones religiosas, autoridades policiales, atención médica y agencias de salud pública para reducir el consumo excesivo de alcohol”.

