Los ataques entre internos terminaron con la vida de al menos 8 personas que cumplían sus sentencias en diferentes Centros del estado. Foto: Archivo CDCR

SAN DIEGO.-  Al menos 8 internos han sido asesinados, uno de ellos en San Diego, en lo que va del año en instalaciones del Departamento de Correcciones y Rehabilitación de California (CDCR), de acuerdo a comunicados emitidos, se suman además tres muertes en incidentes de fuerza letal, un suicidio y un intento de asesinato de dos agentes.

Los hechos, reportados entre enero y lo que va de mayo, se han registrado entre internos de correccionales de San Diego, Susanville, Crescent City, Delano, Coalinga, Imperial y Soledad.

RIÑAS Y RESISTENCIA

Los ataques que terminaron con la vida de al menos 8 personas que cumplían sus sentencias incluyen como víctimas a Scott Cook, interno de la Prisión Estatal de High Desert (HDSP) en Susanville, quien fue atacado por dos hombres con armas de fabricación propia, el pasado 3 de mayo.

Otra muerte se registró el 21 de abril en la Prisión Estatal de Pelican Bay (PBSP) de Crescent City luego de que Michael R. Challoner participara en un altercado físico con otro hombre, perdiendo la vida a causa de las múltiples heridas con arma punzocortante.

En Delano la Prisión Estatal de Kern Valley (KVSP) fue escenario de la muerte David Dodd después de que fue atacado por otro interno el 5 de abril. En la misma región, el 5 de febrero en la Prisión Estatal de Kern Valley (KVSP) Juan Trujillo fue víctima de homicidio después de ser  atacado por otros prisioneros en un patio recreativo.

Mientras tanto, el 3 de abril en el Centro Correccional Richard J. Donovan (RJD) en San Diego, perdió la vida Guy Pérez luego de una riña con otros dos internos.

Enero fue uno de los meses más violentos al interior de los centros correccionales registrando la muerte de Jaime Ambriz en la prisión estatal de Pleasant Valley, en Coalinga, el día 24; mientras que en la Prisión Estatal de Centinela (CEN) en Imperial, perdió la vida el 7 de enero Enrique Saucedo, en el patio de recreo. Y el 6 de enero, en la Prisión Estatal de Salinas Valley (SVSP), en Soledad, Son Tran fue herido de muerte en su celda.

CONTRA LOS AGENTES

El caso de suicidio se registró el 29 de abril, en el Centro de Rehabilitación de San Quentin donde Daniel Jenkins, de 68 años, cumplía una condena desde 1988 luego de ser sentenciado en el condado de Los Ángeles por asesinato de un detective del Departamento de Policía de LA que estaba fuera de servicio cuando recogía de la guardería a su hijo de seis años.

Mientras que en el Centro de Atención Médica de California (CHCF) en Stockton, se registró el intento de homicidio de dos agentes del orden público, quienes al intentar esposar al encarcelado Brandon S. Keen. Keen se resistió, recuperó un arma, apuñaló a un oficial dos veces y cortó la mano de otro oficial.

INCIDENTES DE FUERZA LETAL

Las tres muertes registradas en centros de Sacramento, Susanville y Soledad en incidentes de fuerza letal se mantienen también bajo investigación; el caso más reciente sucedió en la Prisión Estatal de California en Sacramento donde la Unidad de Servicios de Investigación, el equipo de investigación de Fuerza Mortal del CDCR y la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Sacramento investigan la muerte de Christopher Leong, quien el 12 de abril cargó y comenzó a golpear al personal.

Los agentes intentaron sujetarlo físicamente y él continuó arremetiendo y escupiendo a los agentes. Finalmente, los agentes utilizaron la fuerza física para inmovilizarlo contra el suelo. Leong perdió el conocimiento y dejó de respirar.

Los otros dos hechos ocurrieron en los meses de marzo y enero, en el primero los agentes estaban liberando a las personas de sus celdas cuando el encarcelado Joseph Altamirano, de 61 años, gritó y luego golpeó a un oficial con el puño. Luego, el oficial golpeó a Altamirano, quien cayó al suelo e intentó volver a atacar. El personal activó sus dispositivos de alarma personales, dio órdenes verbales de “agacharse” y luego usó gas pimienta cuando Altamirano continuó intentando agredir a un oficial. Los oficiales sujetaron a Altamirano en el suelo y lo sujetaron para detener el ataque. Poco después, Altamirano empezó a tener dificultades para respirar y fue declarado fallecido por un médico del hospital el 21 de marzo.

Y el 25 de enero en la Prisión Estatal de High Desert (HDSP) en Susanville, se investiga la muerte de Albaro Amaral quien recibió un disparo letal de un oficial correccional mientras apuñalaba a otro recluso e ignorar las órdenes verbales de detenerse y bajarse.