CHULA VISTA.- Tras darse a conocer el fallecimiento del artista y escultor James Hubbell, las expresiones de cariño y reconocimiento a su legado artístico se han dado en ambos lados de la frontera.
El Departamento de Bibliotecas del Condado de San Diego resaltó, mediante un comunicado, la existencia de obra creada por el icónico neoyorquino, radicado en San Diego, en los recintos de Alpine, Del Mar, Fallbrook, Julian y Ramona.

bibliotecarios de Alpine, Del Mar, Fallbrook, Julian y Ramona. Foto: Biblioteca del Condado de SD
Hubbell, quien murió pacíficamente en Chula Vista, el pasado 17 de mayo a la edad de 92 años con su esposa Anne y familiares a su lado, llevó su estilo de arte único a varios lugares derribando fronteras.
“Durante más de tres décadas James fue un activo voluntario en la construcción y diseño del Colegio La Esperanza, él nos enseñó su técnica para crear los mosaicos que le han dado sentido de identidad a nuestras instalaciones y que han permitido a esta parte de la comunidad tijuanense ser parte de este proyecto con el que brindamos educación a la niñez de la colonia La Esperanza, en la Delegación Sánchez Taboada, un lugar donde la violencia perturba la vida de las familias”, expresó Christine Brady, directora del colegio donde el fallecido artista trabajó hombro a hombro con padres de familia, vecinos, alumnos y maestros para crear espacios únicos donde han recibido educación básica miles de residentes de ese sector.

a la Fundación de las Américas, diseñando el hermoso
y galardonado jardín de infantes y aulas del Jardín de
Niños La Esperanza. Foto: Archivo Colegio La Esperanza
“Fue un gran amigo, apoyo y mentor para mí y un pilar de nuestro trabajo en la construcción de las escuelas La Esperanza en Tijuana y la creación de una comunidad transfronteriza. Este artista increíblemente talentoso y ser humano solidario donó su tiempo y talento artístico durante treinta años a la Fundación de las Américas, diseñando el hermoso y galardonado jardín de infantes y aulas del Jardín de Niños La Esperanza, así como en la primaria y secundaria del Colegio La Esperanza”, expresó Brady.
“James diseñó el modelo para el Jardín de Niños La Esperanza en el que comenzó a trabajar en septiembre de 1990 y continuó trayendo voluntarios de fin de semana para trabajar durante treinta años. Era un maestro constructor por derecho propio y mostró una paciencia increíble conmigo y con los voluntarios no educados en la creación de una arquitectura curvilínea magistral con incrustaciones de magníficos mosaicos de azulejos abstractos”, externó.

La también presidenta de la Fundación de las Américas, quien radica en Chula Vista, explicó que James “creó un programa de diseño y construcción de verano de larga duración en 1991 en las escuelas, conocido como “La Rosa Blanca”, un nombre inspirado en el poema ‘Cultivo una Rosa Blanca’ de José Martí. Su misión era la paz y la comprensión. Creía que ‘la belleza salvaría el mundo’, curiosamente al igual que otras personas que han sido anunciadas como santas”.
Recordó que el finado artista, y entrañable amigo personal, le recalcaba lo importante que “que los niños se sintieran importantes y que los hermosos entornos que creaba estaban diseñados para hacerles saber que eran importantes y que se preocupaban por ellos”.
“El arte y la belleza pueden salvar prejuicios, forjar amistades duraderas, cambiar la visión de las personas sobre quiénes son y qué es posible en la vida y, de hecho, cambiar nuestros mitos”
James Hubbell
MÁS ALLÁ DE LA EXPRESIÓN ARTÍSTICA
En tanto, las Bibliotecas del Condado detallaron en su comunicado que “los diseños de Hubbell van más allá de la expresión artística e incorporan participación comunitaria, voluntariado y educación”.
Se recordó también que “su obra incluye mosaicos, rejas y puertas de hierro forjado, vidrieras y esculturas, y adorna cientos de hogares, iglesias y espacios públicos de San Diego”.
“La obra de arte servirá continuamente a nuestra comunidad como un reflejo inspirador de uno de los artistas más prolíficos del área”, se lee en el documento.
UN FILÓSOFO DEL ARTE
James Hubbell fue un naturalista apasionado, mentor de innumerables personas, que utilizó el arte como filosofía de vida y como una forma de comunicar compasión y bondad.
Su amplio legado creativo se expresa en la casa que él, su esposa Anne y su familia construyeron a mano en la cima de una colina cubierta de chaparral y rocas de roble cerca de Julian, California. Lo llamaron Ilan-Lael, un “árbol que es un regalo de Dios”. Ha sido el hogar de su próspero negocio de arte, Hubbell Studios, que se especializó en arte hecho a mano y elementos artísticos arquitectónicos durante 65 años, y continúa haciéndolo hoy.
Su arte se basó en una filosofía de buscar inspiración en la naturaleza. Su trabajo defendió las fuerzas de la vida que nos moldean: lo bueno y lo malo, lo irregular y lo imperfecto, y la alegría y el patetismo de la vida.
A lo largo de su larga carrera exploró conceptos de arquitectura y diseño orgánicos que fueron una expresión única de San Diego.
En zonas urbanas y suburbanas de San Diego, James creó cientos de instalaciones de arte públicas y privadas. Los aspectos más destacados incluyeron el mirador Pacific Portal y la Perla del Pacífico de Pacific Rim Park en Shelter Island, una fuente de mosaico en Coronado Ferry Landing y numerosas vidrieras, puertas metálicas y mosaicos en casas privadas, bibliotecas e iglesias.
A nivel internacional, obtuvo reconocimiento por proyectos colaborativos de diseño y construcción en Tijuana, B. C., México, y una serie de “parques de paz” alrededor del Océano Pacífico construidos expresamente para reunir a personas de diferentes culturas como una sola Familia del Pacífico.
Hubbell nació en Mineola, Nueva York, estudió en la Whitney Art School de Nueva York y luego en la Cranbrook Academy of Art de Bloomfield, Michigan, donde se especializó en escultura.
James solía decir que su vida era “una serie de pequeños encuentros que condujeron a grandes oportunidades”.

