Las investigaciones continúan en ambos incidentes. Foto: Archivo CBP

La revelación de dos incidentes trágicos ocurridos en marzo reflejan los riesgos extremos que enfrentan los migrantes indocumentados en su intento por entrar al país y subrayan las complejidades y desafíos humanitarios que rodean la migración irregular en la frontera sur del país.

De acuerdo con dos comunicados emitidos durante junio, por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el primer caso tuvo lugar cerca de Champlain, Nueva York, el 12 de marzo de 2024.

Tres hombres, identificados como ciudadanos de Bangladesh, fueron descubiertos caminando por Perry Mills Road y llevados a la estación de la Patrulla Fronteriza de Champlain. Durante su detención, uno de los migrantes comenzó a quejarse de dolores en el pecho y, a pesar de la intervención de los servicios médicos de emergencia, sufrió un infarto fatal mientras estaba bajo custodia.

“Se tomaron todas las medidas posibles para proporcionar atención médica al migrante”, declaró un agente de la Patrulla Fronteriza. “Lamentablemente, no pudimos salvarlo”.

En el segundo caso, el 16 de marzo de 2024, una mujer migrante hondureña fue arrestada cerca de Eagle Pass, Texas, por el Departamento de Seguridad Pública de Texas (TXDPS).

Durante su detención en el Centro de Procesamiento Val Verde, la mujer informó de problemas de salud previos, incluyendo intentos anteriores de suicidio y una condición cardíaca subyacente.

Después de ser liberada de la custodia de CBP y trasladada al Centro Médico de Laredo para recibir tratamiento por neumonía, la mujer sufrió una caída que resultó en un hematoma subdural.

A pesar de ser transferida al Centro Médico Brooks Army en San Antonio para una atención médica avanzada, lamentablemente falleció el 3 de abril de 2024.

La Oficina del Médico Forense del Condado de Bexar está investigando las circunstancias exactas de su muerte, mientras que la Oficina de Responsabilidad Profesional de CBP está revisando el incidente.

Las organizaciones defensoras de los derechos humanos han renovado su llamado a una revisión exhaustiva de las prácticas de detención y atención médica proporcionadas a los migrantes, enfatizando la necesidad de políticas más humanitarias y transparentes en el manejo de estos casos.

Las investigaciones continúan en ambos incidentes, con la expectativa de proporcionar una mayor claridad sobre las circunstancias y las responsabilidades involucradas en cada caso.