INGREDIENTES

– 2 mangos maduros (grandes)

– 1 lata de leche condensada (aprox. 397 g)

– 1 taza de crema para batir (crema de leche)

– 1 sobre de gelatina sin sabor (7 g)

– 1/4 taza de agua

– Jugo de medio limón (opcional)

INSTRUCCIONES

   – Pela los mangos y corta la pulpa en trozos. Coloca los trozos de mango en una licuadora y licúa hasta obtener un puré suave.

   – Si deseas, puedes añadir el jugo de medio limón para resaltar el sabor del mango.

   – En un pequeño recipiente, hidrata la gelatina sin sabor con 1/4 taza de agua fría. Deja reposar unos 5 minutos.

   – Luego, calienta la gelatina a baño maría o en el microondas durante unos segundos, solo hasta que se disuelva completamente. Reserva y deja enfriar un poco.

   – En un bol grande, mezcla el puré de mango con la leche condensada. Revuelve bien hasta integrar completamente.

   – Añade la gelatina disuelta a la mezcla de mango y leche condensada, asegurándote de mezclar de manera uniforme.

   – En otro bol, bate la crema para batir con una batidora eléctrica hasta que forme picos suaves (no es necesario que esté completamente firme).

      – Con movimientos envolventes, incorpora la crema batida a la mezcla de mango, leche condensada y gelatina, procurando que no se baje la crema.

   – Vierte la mezcla en recipientes individuales o en un molde grande.

   – Lleva la mousse al refrigerador por al menos 3-4 horas o hasta que esté firme.

   – Una vez que la mousse esté firme, sirve y, si deseas, decora con trozos de mango fresco, hojas de menta o crema batida adicional.