Lizbet Pérez, segunda de izquierda a derecha, acompañada de la Fiscal de Distrito, Summer Stephan y sus dos hijas. Fuente de la imagen: Fiscalía de Distrito del Condado de San Diego.

SAN DIEGO.- Hace alrededor de una década y media que una  joven latina entró a este país como indocumentada y con una respuesta digna de aplausos, no se dejó intimidar por las amenazas de deportación por parte de su ex pareja por los años de 2009-2010.
Su determinación la recompensó cuatro años más tarde tras obtener un visa por motivos humanitarios y desde entonces ha encabezado una férrea lucha en favor de las mujeres que son o han sido víctimas de la violencia doméstica.
Tras formar parte de la organización no lucrativa Alliance for HOPE International y donde participó en la investigación “Un Nuevo Proyecto de Liderazgo para Sobrevivientes de Violencia Doméstica y Asalto Sexual en el Condado de San Diego”, hoy Lizbet Pérez, es la Coordinadora de Servicios para Víctimas en One Safe Place (Un Lugar Seguro) en el Norte del Condado de San Diego, División perteneciente a la Fiscalía de Distrito, también conocido como Centro de Justicia del Condado Norte.
“Demasiados casos”
Entrevistada por El Latino San Diego recordó que “nuestra Fiscal (Summer Stephan) decidió, hace dos años, iniciar este proyecto en el condado norte precisamente  porque había demasiados casos de violencia doméstica y también se tenían los números más altos de homicidios por este motivo”.
Entonces es una comunidad muy grande en el condado norte por lo que decidieron realizar este proyecto ahí para que haya un centro seguro donde las personas puedan ir a pedir apoyo, ya sea que quieran reportarlo a las autoridades o no, nosotros les apoyamos”.
Recibió reconocimiento
Luego de recibir un reconocimiento por su trabajo de parte del Consejo de Violencia Doméstica, lo que esta organización hace año con año, indicó que los mismos se los entrega “a personas que están trabajando en diferentes profesiones, con diferentes instituciones para combatir la violencia doméstica”.

Agregó que en este año “tuve el honor de recibir el reconocimiento de abogacía y que se le otorga a las personas que hacen esa labor en nuestro condado, pero fue más por mi rol como sobreviviente y la comunidad que estamos hacienda para empoderar a otras personas que han pasado por la misma situación”.

Lizbet cuando formaba parte del Proyecto Esperanza hace 8 años. Foto-Archivo: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

“Que podamos conectarnos”
“Es muy importante que podamos conectarnos como sobrevivientes y eliminemos el estigma de que violencia doméstica es algo de dar vergüenza”, agregó Perez. “No, es importante empoderar y levantar esas voces para conectar con la comunidad y haya más conciencia, y se nos informe y eduque sobre los recursos disponibles”.
-Pero además del estigma, Lizbet, hay miedo, le mencionamos
“Exacto”, dijo. A lo que le preguntamos ¿qué tanto se ha logrado superar el miedo con base a la experiencia que tienen en esta oficina en el condado norte y cómo han trabajado para poder darle confianza a las mujeres para que puedan denunciar estos casos?

“Hay mucho miedo”
“Sabemos precisamente que en la comunidad de inmigrantes específicamente hay mucho miedo para reportar incidentes con las autoridades. Es pore so que en el Centro de Justicia del Condado Norte, Un Lugar Seguro, ayudamos a las personas, independientemente que resporten los incidentes con las autoridades o no, de todos modos nosotros hacemos una evaluación y les informamos de las agencias que puedan ayudarles  para salir de esta situación seguras”.
Vale recordar que en 2016 este reportero entrevistó a Lizbet cuando formaba parte del Proyecto Esperanza y la nota se tituló: “Miedo a la deportación y a que les quiten a sus hijos (as), principales causas de que latinas no denuncien violencia doméstica”.
“Nos aseguramos que tengamos un
plan de seguridad, si es necesario”

Ocho años después de esa entrevista, la Fiscalía de Distrito del Condado de San Diego recién publicó una semblanza de Lisbet enmarcada en el  Mes de la Herencia Hispana (que comprende del 15 de septiembre al 15 de octubre).
En el video de la semblanza afirmó a que en este Centro de Justicia, las personas que vienen por primera vez “a nuestro centro, nos aseguramos que tengamos un plan de seguridad, si es necesario. y conectarlas con nuestras agencias”.

Miedo a la deportación

La organización no lucrativa Alliance for HOPE International, que junto con Red Nacional Latina, y la Fundación Avon, patrocinaron una interesante investigación sobre este problema social, denominada: “Un Nuevo Proyecto de Liderazgo para Sobrevivientes de Violencia Doméstica y Asalto Sexual en el Condado de San Diego”.

Desde la familia, “te inculcan el miedo”

Indicó que el temor hace presa de las víctimas de violencia doméstica, y por falta de educación las familias “te inculcan ese miedo a denunciar”.

La muchacha dijo que para ayudar a otras mujeres (y hombres), que como ella han sido víctimas de violencia (en cualquiera de sus formas, física, psicológica y verbal) decidió integrarse como voluntaria a Alliance for Hope International (Alianza para la Esperanza Internacional), aunque sus padres y familiares cercanos le aconsejaban que no se involucrara en esta organización.

Hoy Lizbeth es gerente de proyectos del Proyecto Esperanza y aconseja a las víctimas de violencia doméstica “que levanten la voz”, como lo hace ella bajo la consigna de “No Más” (“No More”).

Por amenazas, temen denunciar

La joven, quien estudió 2 años en Mesa Community College (Colegio de la Comunidad de Mesa), aclaró sin embargo que la apoyaron en todo momento para enfrentar la crisis de violencia que estaba viviendo, “porque tengo unos padres maravillosos”.

Durante una conferencia de prensa a la que asistieron alrededor de una decena de mujeres víctimas de violencia, además de Gael Strack, cofundadora de Alliance for Hope International y líder del proyecto, y la propia Lizbet, se dieron a conocer los resultados de la publicación NO MÁS.

En el reporte patrocinado por la Fundación Avon para la Mujer de Casa Esperanza: Red Nacional Latina y NO MÁS, reveló que “el 41% de las latinas creen que la barrera número uno que impide que víctimas latinas busquen ayuda es el temor a la deportación, seguido por el 39%, por el miedo a que les quiten a sus hijos(as) y a que sean víctima de mayor violencia para ellas y sus familias, por amenazas, (39%).

Proyecta esperanza en otras mujeres

Señaló que en lo personal, y gracias al apoyo de su familia, no fue víctima de la violencia física, pero si la psicológica; ahora con satisfacción, afirma que ha coronado su esfuerzo con un negocio propio de limpieza comercial, que ofrece servicios a edificios, una actividad que aprendió de los miembros de su familia.

Señaló por último que aunque ella nació y estudio aquí, sus padres llegaron a este país procedentes de la Ciudad de México y el estado de Michoacán, y considera que superada esta difícil etapa de su vida, tiene la obligación moral de apoyar a otras mujeres que hoy pasan por una etapa de violencia como ella pasó.

Cabe hacer mención, que el delito de violencia doméstica es considerado por la Fiscalía de Distrito del Condado de San Diego como uno de los más frecuentes y serios, porque se presenta en formas diversas: con lesiones físicas, verbales o psicológicas y suele afectar a las mujeres, aunque no exclusivamente.

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