El altar también ofrece a la comunidad un lugar donde recordar y agradecer desde la distancia, acercando a los mexicanos radicados en San Diego a sus raíces. Foto: Cortesía

San Diego.- En un rincón vibrante de UC San Diego Park & Market, ubicado en 1100 Market Street, en el corazón del centro de San Diego, un altar de Día de Muertos se erige como un puente de memoria, conexión y cultura para la comunidad mexicana en San Diego.

Bajo el título “En celebración de quienes han dejado un impacto creativo en su comunidad,” la instalación honra no solo a los seres queridos que ya no están, sino también a aquellos cuya creatividad y legado han dado forma al entorno cultural y artístico de la región.

El altar, diseñado por la artista Dzaya Castillo, destaca por sus elementos tradicionales: flores de cempasúchil que simbolizan el camino de los espíritus, calaveritas, veladoras y ofrendas de alimentos. Con cada objeto, Castillo busca reavivar la tradición mexicana, que considera que el Día de Muertos es un momento en que los vivos y los muertos se reencuentran en una celebración de vida, amor y respeto hacia los antepasados.

En este contexto, el altar también ofrece a la comunidad un lugar donde recordar y agradecer desde la distancia, acercando a los mexicanos radicados en San Diego a sus raíces.

Para quienes están fuera de su país, la celebración del Día de Muertos toma un relieve particular: es una reafirmación de identidad y un acto de resistencia cultural. Al compartir este espacio, los participantes expresan el deseo de preservar y transmitir una herencia cultural que, incluso lejos de su tierra natal, sigue viva. Esta tradición, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, refleja no solo el duelo, sino una conexión afectiva y colectiva que trasciende fronteras.

El altar está abierto al público este viernes 1 de noviembre, y quienes no hayan hecho su propio altar en casa están invitados a llevar alguna ofrenda o recuerdo y colocarlo en Park & Market.

Ubicado en las escaleras espirales del edificio, este espacio se convierte en un lugar de encuentro para compartir historias y honrar la memoria de quienes han dejado su huella creativa en la comunidad.