La tos ferina comienza con síntomas similares a los de un resfriado común, como tos y secreción nasal. Foto: Archivo

Ya son 547 los casos de tos ferina registrados en el condado de San Diego en lo que va del año, lo que representa al menos 215 más respecto a los 332 reportados en todo 2023, cifra que ha encendido las alarmas especialmente entre los profesionales de la salud.

Esta cifra refleja un repunte en los casos que podría estar acercándose a los niveles previos a la pandemia, según informaron las autoridades de salud pública mediante un comunicado en el que se destaca que los más vulnerables siguen siendo los menores de un año de edad.

La tos ferina, una enfermedad respiratoria altamente contagiosa, afecta principalmente a los niños, y en los casos más graves puede causar dificultades respiratorias serias, incluso la muerte. 

A pesar de que no se han registrado muertes por tos ferina en el condado desde 2016, los especialistas alertan sobre el riesgo que representa para los recién nacidos, quienes aún no tienen un esquema completo de vacunación. 

En este sentido, la Dra. Ankita Kadakia, funcionaria interina de salud pública del condado, destacó que “la tos ferina está en aumento después de la pandemia de COVID-19, y estamos viendo una tendencia preocupante que podría continuar”.

PARA FRENAR EL BROTE

El repunte de casos de tos ferina subraya la importancia de estar al día con las vacunas. 

Aunque los adolescentes de entre 11 y 17 años representan la mayoría de los casos registrados, los bebés menores de un año siguen siendo los más susceptibles a complicaciones graves. 

En particular, las mujeres embarazadas deben vacunarse durante el tercer trimestre de su embarazo para proteger a sus bebés por nacer. 

La Dra. Kadakia enfatizó que “vacunarse no solo protege a quien recibe la dosis, sino también a las personas más vulnerables, como los recién nacidos”.

La tos ferina comienza con síntomas similares a los de un resfriado común, como tos y secreción nasal, pero con el tiempo se convierte en un fuerte ataque de tos que puede durar semanas. 

En los casos más graves, especialmente en los más pequeños, la enfermedad puede llevar a la apnea, donde el bebé deja de respirar por breves períodos. 

Los antibióticos pueden reducir la gravedad de los síntomas y prevenir la propagación, pero la vacunación sigue siendo la medida más eficaz para evitar complicaciones.

Para obtener más información sobre la tos ferina y las clínicas de vacunación en curso, se puede llamar a la División de Inmunización de la HHSA al (866) 358-2966 o visitar www.sdiz.org.