Todos los residentes de Estados Unidos, incluidos aquellos con estatus migratorio irregular, están protegidos por la Constitución de EE. UU. y cuentan con derechos fundamentales que pueden ayudarles a defenderse en situaciones con autoridades migratorias o de la ley, así lo enfatizó el Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes.
La información proporcionada, mediante un comunicado, subraya la importancia de conocer estos derechos “para protegerse a sí mismos y a sus familias en caso de ser detenidos o cuestionados por oficiales”.
Una de las principales recomendaciones es establecer un plan de seguridad familiar. Los inmigrantes deben identificar contactos de emergencia y asegurarse de que sus seres queridos puedan actuar en su nombre si son detenidos.
Además, se sugiere proporcionar a las escuelas o guarderías de los niños un contacto de emergencia autorizado para recogerlos en caso de que los padres no puedan hacerlo.
También se recomienda autorizar por escrito a este contacto para que pueda tomar decisiones médicas y legales en nombre de los menores.
El Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes también destaca la importancia de utilizar el localizador en línea de ICE en caso de que un miembro de la familia sea detenido por agentes de inmigración. Este recurso se encuentra disponible en locator.ice.gov/odls/#/search.
SILENCIO, EL MEJOR ALIADO
Los inmigrantes en EE. UU., ya sea que tengan o no documentos, cuentan con protecciones constitucionales. Entre los derechos más importantes está el derecho a guardar silencio cuando son interrogados o arrestados por oficiales de inmigración.
Según el centro de justicia, cuando una persona es detenida o abordada por oficiales de inmigración o policía, debe mantener la calma y no resistirse. El contacto con las autoridades debe manejarse con cautela, ya que cualquier interacción podría influir en su situación legal.
En el caso de ser detenido en una parada de tráfico, se recomienda preguntar de inmediato si el oficial pertenece al Departamento de Policía o si es un agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) o de Protección Aduanera y Fronteriza (CBP).
De ser así, los inmigrantes tienen derecho a mantenerse en silencio y no deben proporcionar información sobre su estatus migratorio.
Mentir sobre el estatus o presentar documentos falsos podría ser utilizado en su contra durante un procedimiento legal.
En caso de ser ciudadano estadounidense o tener estatus legal, es crucial mostrar los documentos pertinentes en todo momento, como el pasaporte o la tarjeta de residente permanente.
Sin embargo, si se es indocumentado, la recomendación es ser prudente y no discutir el estatus migratorio con las autoridades, ya que cualquier información proporcionada podría ser utilizada en su contra.
Cuando un oficial de inmigración toque la puerta de una vivienda, no se debe abrir sin una orden judicial.
Los agentes de ICE no pueden ingresar sin una orden firmada por un juez.

Las llamadas órdenes de ICE, que no están firmadas por un juez, no tienen la autoridad para ingresar en el hogar sin el consentimiento de los residentes.
Se recomienda enseñar a los niños a no abrir la puerta en estos casos y, en su lugar, pedir que se presente la orden correspondiente.
Además, se sugiere a los inmigrantes que, si se sienten seguros, graben las interacciones con agentes de inmigración o policía y tomen nota de cualquier detalle relevante.
Sin embargo, se debe tener cuidado de no obstruir la operación ni interferir con las autoridades en el proceso.
NO GENERAR DESINFORMACIÓN
El Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes también advierte sobre los peligros de compartir información no verificada en las redes sociales, ya que puede poner en riesgo la seguridad de las personas involucradas.
Conocer los derechos constitucionales y cómo defenderse en situaciones de contacto con las autoridades es crucial para todos los residentes en EE. UU., especialmente para los inmigrantes indocumentados.

