Bajo un mensaje claro de oposición a lo que consideran una amenaza para el futuro del país, los asistentes marcharon, se reunieron y protestaron para exigir el fin del caos político. Fotos: Facebook Jill Cooper

El pasado sábado 5 de abril, la Plaza del Centro Cívico de San Diego fue el punto de encuentro para miles de personas que se unieron en una movilización masiva en defensa de la democracia bajo el lema Hands Off!

La protesta, que comenzó al mediodía, convocó a un estimado de 12,000 participantes, superando las expectativas iniciales de la policía, que había previsto una asistencia de 3,000 personas. 

Según testigos presenciales, como el activista John Highkin, las cifras fueron mucho mayores de lo que se anticipaba, con una participación que se extendió por varias cuadras más de las visibles desde el edificio donde se encontraba.

Bajo un mensaje claro de oposición a lo que consideran una amenaza para el futuro del país, los asistentes marcharon, se reunieron y protestaron para exigir el fin del caos político y la destrucción de las instituciones en beneficio de figuras como Donald Trump y Elon Musk. 

La movilización se enmarcó dentro de un llamado nacional para frenar lo que los organizadores describen como un saqueo de la democracia, la economía y los derechos ciudadanos por parte de los poderosos.

Organizaciones como San Diego for Science también se sumaron a la protesta, reforzando el mensaje y convocando a la comunidad científica a unirse a la causa. “¡Gracias San Diego! ¡12,000 personas se presentaron hoy para expresar su oposición a la agenda de Trump y Musk!”, expresó la organización en sus redes sociales, destacando el éxito del evento.

Lidia S. Martínez, una de las participantes, compartió su experiencia en las calles, destacando la diversidad de los asistentes. 

“Estuvimos allí para proteger nuestra democracia, para defender nuestros derechos y para luchar por el futuro de nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos”, expresó Martínez, quien se mostró agradecida por la oportunidad de unirse a miles de personas dispuestas a actuar.

“La energía en las calles era real”, añadió, subrayando tanto la urgencia como la esperanza presente entre los manifestantes.

Por su parte, Jill Cooper relató una experiencia más personal durante la protesta, destacando la actitud positiva de la policía, que ayudó a dirigir el tráfico, y la presencia de algunos manifestantes con posturas contrapuestas. 

“Solo había algunos MAGA corriendo por ahí. Los ignoramos”, comentó Cooper, quien también mencionó la emotiva participación de un niño de unos 10 años, que con su cartel en mano cantaba “Save Our Teachers” (Salven a nuestros maestros).

La jornada también fue marcada por un firme compromiso con la acción no violenta, un principio fundamental de todos los eventos de Hands Off!. 

Los organizadores hicieron un llamado a los participantes para que se enfocaran en desescalar cualquier confrontación con quienes no compartieran sus valores.

El evento fue un reflejo de un movimiento que ha ganado fuerza en todo el país. 

En palabras de Gillian Hanes, “San Diego se levanta hoy en olas y millas de personas mostrando cómo se ve la democracia”. 

La movilización se consolidó como una de las mayores protestas recientes en la ciudad, con un mensaje claro: “No consentimos la destrucción de nuestro gobierno y nuestra economía para el beneficio de Trump y sus aliados millonarios”.

Los organizadores de Hands Off! continuarán impulsando este tipo de eventos en todo el país, con la esperanza de fortalecer un movimiento de oposición a lo que consideran un ataque sistemático a los derechos y valores democráticos.

Para conocer más sobre este movimiento nacional se puede consultar www.mobilize.us/handsoff