CHULA VISTA.- Frente al clima de incertidumbre generado por las recientes restricciones migratorias propuestas por la administración del expresidente Donald Trump, autoridades académicas en la región Cali-Baja han reiterado su compromiso con el acceso educativo binacional. El Dr. Mark Sánchez, Superintendente y Presidente de Southwestern College, aseguró que más allá de las decisiones federales, su prioridad es servir a los estudiantes de la frontera.
“No podemos estar preocupándonos por el presidente ni por sus políticas. Nuestra obligación es servir a nuestra comunidad”, declaró Sánchez en entrevista reciente. “Gracias a la Ley AB 91, los estudiantes de Tijuana pueden inscribirse en los Colegios Comunitarios de San Diego pagando la tarifa estatal de 46 dólares por unidad. Pero estamos yendo más allá. Para aquellos que no pueden cruzar diariamente, estamos ofreciendo cursos en CETYS y trabajando también con la UABC – a través de su Facultad de Ingeniería SENG – para crear un puente que les permita pasar sin problemas de un programa de dos años a uno de cuatro años”, explicó.
Sánchez enfatizó que su enfoque está en crear rutas educativas que conecten con oportunidades laborales en ambos lados de la frontera. “Estamos desarrollando esas oportunidades para los estudiantes que no pueden cruzar todos los días. Nuestro compromiso es claro: encontrar la manera de atender a nuestros estudiantes sin importar las políticas presidenciales. Vamos a seguir construyendo esas trayectorias”, sostuvo.
El trabajo conjunto entre instituciones como Southwestern College, CETYS Universidad y la Universidad Autónoma de Baja California ha dado frutos concretos. En 2024, Southwestern firmó un acuerdo con CETYS que contempla la impartición de clases presenciales en Tijuana y la opción de que estudiantes continúen su educación universitaria sin necesidad de trasladarse a diario. Con UABC, se fortalecen los lazos a través de la Facultad de Ingeniería SENG, especialmente en campos como tecnología, manufactura y biotecnología.
Estas alianzas buscan atender la realidad única de la región fronteriza, donde miles de jóvenes viven en Tijuana y estudian en Estados Unidos. La ley **AB 91**, vigente desde otoño de 2024, permite que, por institución, hasta 150 estudiantes, de bajos ingresos, accedan a la matrícula estatal, lo que representa una puerta vital para su desarrollo académico y profesional.
“Lo importante es crear caminos hacia el empleo y la estabilidad, sin importar de qué lado de la frontera estés. Nuestra visión es binacional, porque nuestras comunidades lo son”, concluyó Sánchez.

