SAN DIEGO.- Luego del accidente aéreo registrado la madrugada del jueves 22 de mayo, en el que un avión Cessna Citation 550 se estrelló contra una vivienda en la cuadra 3100 de Salmon Road, el Aeropuerto Ejecutivo Montgomery-Gibbs emitió un informe aclarando cuáles eran las condiciones operativas de sus instalaciones en el momento del incidente.
De acuerdo con información oficial, el accidente ocurrió a las 3:45 a. m., cuando la aeronave se aproximaba para aterrizar en el aeropuerto.
En ese horario, la torre de control del aeropuerto no se encontraba operando, ya que su horario de funcionamiento es de 6:00 a 21:00 horas. Sin embargo, el comunicado del aeropuerto precisa que, como ocurre en la mayoría de los aeropuertos públicos del país, los pilotos pueden operar utilizando una frecuencia común de aviso de tráfico (CTAF), que permite coordinar maniobras de despegue y aterrizaje en entornos sin control de tráfico aéreo.
El aeropuerto confirmó que el sistema de luces de borde de pista, cuya operación depende de la ciudad de San Diego, estaba funcionando correctamente al momento del accidente.
No obstante, el sistema de iluminación de aproximación, propiedad y responsabilidad de la Administración Federal de Aviación (FAA), se encontraba fuera de servicio, condición que fue informada previamente mediante el Aviso a los Aviadores (NOTAM) número 10/008, el cual estaba activo al momento del suceso.
Por otro lado, el documento también reporta que el Sistema Automatizado de Observación de Superficie (ASOS), encargado de proveer datos meteorológicos en tiempo real y también administrado por la FAA, no estaba operando.
A pesar de ello, el Aeropuerto Ejecutivo Montgomery-Gibbs indicó que no recibió ninguna notificación oficial sobre la interrupción del sistema y que no existía un NOTAM que advirtiera a los pilotos sobre esa condición.
En los últimos 12 meses, el aeropuerto registró más de 386.000 operaciones aéreas y, como instalación pública, permanece abierto las 24 horas.
Como datos de contexto, el aeropuerto informó que, además de realizar inspecciones frecuentes para garantizar la seguridad operativa, participa en el Programa de Seguridad de Pistas de la FAA y proporciona a los pilotos recursos informativos sobre las condiciones y características del aeródromo, especialmente debido a su proximidad con otros espacios aéreos complejos.
Se precisó también que las circunstancias exactas del accidente continúan en investigación a cargo de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), con el apoyo de otras agencias federales.
Mientras tanto, el aeropuerto reiteró su disposición a colaborar con las autoridades competentes y su compromiso con la seguridad aérea.

