SAN DIEGO.— En menos de tres días, elementos de la Guardia Costera estadounidense interceptaron dos embarcaciones con al menos diez personas que presuntamente intentaban ingresar al país de manera irregular a través del océano Pacífico.
Las operaciones, realizadas frente a las costas de Sunset Cliffs e Imperial Beach, reflejan el uso permanente de rutas marítimas para cruzar la frontera sur, muchas veces en condiciones precarias y de alto riesgo.
El caso más reciente ocurrió la madrugada del pasado lunes 7 de julio, cuando una embarcación de 20 pies fue localizada a la deriva a unas 7.5 millas náuticas al oeste de Sunset Cliffs. De acuerdo con el reporte de la Guardia Costera, la alerta se originó a las 12:37 a.m., tras una llamada de salvavidas de San Diego que notificaban sobre una nave descompuesta que llevaba horas sin propulsión.
Al lugar arribó la embarcación David Duren, cuyos tripulantes encontraron a siete personas a bordo, incluidas dos menores de edad.
Cuatro portaban algún tipo de identificación; seis dijeron ser mexicanos y uno, chileno.
Todos fueron detenidos y trasladados a Ballast Point, donde fueron entregados a la Patrulla Fronteriza de Imperial Beach.
Apenas dos días antes, el sábado 5 de julio, otro grupo había sido interceptado a unas 10 millas de la costa de Imperial Beach.
En ese caso, los agentes reportaron que una embarcación de 16 pies maniobraba de forma sospechosa, lo que llevó a una persecución en mar abierto.
Para detenerla, fue necesario realizar disparos deshabilitantes. Al abordarla, encontraron a cuatro personas, incluido el operador de la lancha. Todos afirmaron ser de nacionalidad mexicana.
Las dos acciones fueron confirmadas por el Distrito Suroeste de la Guardia Costera, que ha intensificado sus patrullajes en la zona costera de San Diego ante el aumento de cruces marítimos.
EL informe detalla que en muchos de estos viajes se utilizan botes pequeños, sobrecargados y sin equipo básico de navegación o seguridad.
Si bien las autoridades no han informado si hay redes de tráfico humano vinculadas a estos casos, ambos hechos reflejan una alza de intentos por llegar a territorio estadounidense por mar, un método que ha cobrado notoriedad por su peligrosidad.
Organizaciones defensoras de derechos de migrantes han advertido en múltiples ocasiones sobre los riesgos letales que implica cruzar en embarcaciones improvisadas, especialmente durante la noche o sin preparación.
Los detenidos en ambos operativos quedaron bajo custodia de la Patrulla Fronteriza, en espera de que se determine su situación legal.

