Inversiones en tecnologías domésticas como bombas de calor, paneles solares en techos y baterías de almacenamiento podrían cubrir hasta la totalidad de las futuras necesidades energéticas. Foto: Facebook Solar Energy

El crecimiento acelerado de los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial podría incrementar significativamente la demanda eléctrica en Estados Unidos durante los próximos cinco años, advirtió un informe publicado por la organización Rewiring America. El análisis plantea que, ante la presión sobre la red y los altos costos para los usuarios, las mejoras en los hogares podrían convertirse en una alternativa real para compensar ese consumo adicional.

De acuerdo con el estudio, la demanda nacional aumentará en 128 gigavatios hacia 2030, de los cuales 93 corresponderían exclusivamente a nuevos centros de datos. Este repunte ya se refleja en el bolsillo de los consumidores: empresas eléctricas han solicitado 29 mil millones de dólares en incrementos tarifarios solo en el último año, según datos citados en el informe.

El documento sostiene que inversiones en tecnologías domésticas como bombas de calor, paneles solares en techos y baterías de almacenamiento podrían cubrir hasta la totalidad de las futuras necesidades energéticas de los llamados hiperescaladores, compañías tecnológicas de alto consumo eléctrico. Estas soluciones, además, tendrían un efecto directo en la economía familiar. Rewiring America calcula que la electrificación mediante aerotermia representaría ahorros anuales de hasta 740 dólares por hogar y reduciría emisiones contaminantes equivalentes a retirar seis millones de automóviles de circulación.

El planteamiento no es solo ambiental, sino también estratégico. Según el análisis, las grandes tecnológicas podrían garantizarse suministro confiable a costos comparables con la construcción de nuevas plantas de gas, si optan por financiar parte de las mejoras eléctricas en viviendas. Entre ellas, destacan la instalación de sistemas solares residenciales, baterías y bombas de calor en casas que aún dependen de calefactores eléctricos ineficientes.

Especialistas consultados por la organización consideran que este tipo de medidas transformaría a los hogares de simples consumidores pasivos en actores centrales de la red eléctrica. “El hogar no tiene que estar a merced de los precios. Puede ser la clave de un sistema energético más flexible y económico”, señaló Ari Matusiak, director ejecutivo de Rewiring America.

El debate sobre cómo enfrentar el aumento de la demanda energética coincide con un momento de incertidumbre para la red nacional, en el que los altos costos, la presión sobre la infraestructura y la creciente dependencia de los centros de datos obligan a buscar soluciones fuera de las vías tradicionales de generación.