la mayoría de los proyectos aprobados en la ciudad se ubican en zonas con acceso a transporte público y servicios

San Diego registró en 2024 la autorización de casi 8,800 nuevas viviendas, según el Informe Anual de Vivienda difundido por la ciudad. 

La cifra representa el segundo año consecutivo con un repunte significativo en la construcción, en un contexto marcado por la crisis de asequibilidad que golpea a miles de familias en la región.

De acuerdo con el documento, la mayoría de los proyectos aprobados en la ciudad se ubican en zonas con acceso a transporte público y servicios, lo que responde a la presión de alinear el crecimiento urbano con las metas climáticas. 

En total, entre 2021 y 2024 se autorizaron más de 31,000 unidades, con barrios como Downtown, North Park, Uptown y Mira Mesa encabezando la lista.

La situación cobra relevancia en una ciudad donde el costo de la vivienda se mantiene entre los más altos del país. 

“Todos los habitantes de San Diego merecen un hogar estable y asequible”, señaló el concejal Sean Elo-Rivera, representante del Distrito 9, al advertir que la construcción de nuevas unidades debe garantizar que los residentes de larga data no sean desplazados de las comunidades que ayudaron a formar.

El informe detalla que el 97% de las viviendas con restricciones de ingresos y el 85% de todas las aprobadas en 2024 se concentran en áreas accesibles al transporte público.

Asimismo, destaca el avance de programas como Comunidades completas y el de Bonificación de densidad de viviendas asequibles, que en conjunto representaron más de la mitad de los permisos emitidos el año pasado, con 16% de las unidades destinadas a hogares de bajos ingresos.

Organizaciones vecinales y analistas han señalado que, si bien el aumento en los permisos es un paso adelante, la ciudad enfrenta el reto de garantizar que las nuevas unidades realmente respondan a las necesidades de trabajadores, adultos mayores y jóvenes que buscan independizarse. 

El encarecimiento del suelo, el aumento de rentas y la presión inmobiliaria siguen siendo factores que limitan el acceso a la vivienda.

En paralelo, la ciudad mantiene en marcha el programa Puente a Casa, que desde 2021 ha financiado 23 proyectos con más de 2,400 unidades asequibles. Según el gobierno local, este esquema busca cerrar brechas de financiamiento para proyectos que corren el riesgo de no concretarse. La próxima ronda prevé la distribución de 15 millones de dólares adicionales.

Aunque el repunte en la construcción ubica a San Diego entre las ciudades más activas del estado en este rubro, la demanda sigue superando a la oferta. 

Para especialistas en vivienda, el desafío no se limita a sumar cifras, sino a asegurar que las nuevas unidades se traduzcan en comunidades estables e inclusivas, donde la población trabajadora no quede fuera del mercado habitacional.