El científico californiano Fred Ramsdell, director científico y cofundador de Sonoma Biotherapeutics, fue reconocido este lunes con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2025, junto con Mary E. Brunkow, del Institute for Systems Biology en Seattle, y Shimon Sakaguchi, de la Universidad de Osaka, Japón.
El galardón, anunciado por la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska en Estocolmo, reconoce “sus descubrimientos sobre la tolerancia inmunitaria periférica”, un hallazgo clave para comprender cómo el sistema inmunológico evita atacar los propios órganos del cuerpo.

El comunicado oficial subraya que las investigaciones de los tres galardonados revelaron el papel de las células T reguladoras, consideradas los “guardianes” del sistema inmune. Estas células previenen las enfermedades autoinmunes y mantienen el equilibrio entre la defensa contra agentes externos y la protección de los tejidos del propio organismo.
“Comprender cómo el cuerpo mantiene este equilibrio ha sido una búsqueda de toda mi vida”, expresó Ramsdell desde San Francisco. “Es un honor compartir este reconocimiento con colegas que ayudaron a abrir un campo que hoy inspira nuevas terapias contra el cáncer y las enfermedades autoinmunes”, añadió.
Ramsdell, egresado de la Universidad de California en San Diego (UCSD), cuenta con más de tres décadas de trayectoria en inmunología. Obtuvo su doctorado en microbiología e inmunología en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y realizó una estancia posdoctoral en los Institutos Nacionales de Salud (NIH), de acuerdo con su biografía.
Inició su carrera en la empresa Immunex, donde se especializó en la activación y tolerancia de las células T. Posteriormente se incorporó a Darwin Molecular, donde lideró el equipo que descubrió y caracterizó el gen FoxP3, esencial para la función de las células T reguladoras y pieza central del descubrimiento reconocido por el Nobel.
Antes de fundar Sonoma Biotherapeutics, Ramsdell fue director científico del Parker Institute for Cancer Immunotherapy (PICI), donde impulsó programas pioneros en inmunoterapia contra el cáncer. También trabajó en ZymoGenetics y Novo Nordisk, donde encabezó la creación del Centro de Investigación en Inflamación en Seattle y el grupo de inmunobiología.
El Premio Nobel de Medicina, establecido por la voluntad de Alfred Nobel, reconoce cada año el descubrimiento más importante en el ámbito de la fisiología o la medicina. Desde su primera edición en 1901, el Instituto Karolinska ha mantenido la misión de destacar los avances que contribuyen de manera decisiva a la salud humana.
“Los descubrimientos de Brunkow, Ramsdell y Sakaguchi han sido determinantes para entender por qué no todos desarrollamos enfermedades autoinmunes graves”, señaló Olle Kämpe, presidente del Comité Nobel, mediante el boletín de prensa.
El trabajo de Ramsdell, que comenzó con una curiosidad científica en los laboratorios de California, se ha convertido en una base para el desarrollo de terapias de precisión que podrían transformar el tratamiento de enfermedades que hasta hace poco eran incurables.

