WASHINGTON, D.C. — La mayoría de los estadounidenses considera que haber servido en las Fuerzas Armadas otorga a un candidato político más credibilidad que la experiencia previa en el gobierno o en el sector empresarial, según una nueva encuesta de Gallup en colaboración con With Honor.
El 55 % de los adultos en Estados Unidos afirma que el servicio militar en el historial de un candidato los hace mucho (16 %) o algo (39 %) más propensos a votar por esa persona, frente a un 7 % que asegura que esto los desanima. Para un 38 %, no influye en su decisión de voto.
Aunque un porcentaje similar (52 %) valora la experiencia previa en el gobierno, más personas ven este tipo de antecedentes de manera negativa (15 %), lo que otorga al servicio militar una ventaja clara como factor positivo neto. En contraste, la experiencia empresarial genera menor entusiasmo y un rechazo ligeramente mayor entre los encuestados.
El estudio, basado en entrevistas a más de 2 000 personas entre el 1 y el 15 de agosto, marca el inicio de una serie de investigaciones conjuntas entre Gallup y With Honor sobre la percepción pública de los veteranos militares.
Los veteranos, percibidos como líderes fuertes y confiables
La encuesta revela que 83 % de los estadounidenses asocia la experiencia militar con cualidades de liderazgo sólido. Asimismo, la mayoría cree que los veteranos son capaces de anteponer los intereses del país a los personales o partidistas (78 %), trabajar con personas de diversos orígenes (77 %) y comprender los retos de seguridad global (75 %).
Estas percepciones explican, según los analistas de Gallup, por qué muchos votantes consideran que los veteranos están especialmente calificados para ejercer cargos públicos.
Mayor confianza para liderar en emergencias
Los resultados muestran además que los estadounidenses confían más en las personas con experiencia militar para desempeñarse con honor en diferentes roles de liderazgo.
El 83 % expresó mayor confianza en los veteranos para coordinar labores de auxilio en desastres naturales, el 70 % para asesorar en decisiones de política exterior y el 68 % para dirigir comunidades locales.
Un 64 % también confía más en ellos para representar a Estados Unidos en foros internacionales, y un 62 % los considera más aptos para orientar y educar a jóvenes.
En cambio, la experiencia militar no genera mayor confianza cuando se trata de dirigir negocios internacionales o diseñar políticas públicas que atraigan a distintos grupos políticos, ámbitos donde los encuestados no perciben una ventaja clara.
Diferencias generacionales y partidistas
Las opiniones sobre los veteranos varían notablemente según la edad y la filiación política.
Aproximadamente dos tercios de los adultos mayores de 50 años dicen que serían más propensos a votar por un candidato con servicio militar, mientras que solo el 48 % de las personas de 30 a 49 años y el 39 % de los menores de 30 comparten esa postura. Los más jóvenes tienden a considerar que la experiencia militar no influye en su voto.

Gallup sugiere que esta diferencia podría deberse a la proximidad personal que los adultos mayores tuvieron con las guerras de mediados del siglo XX, en contraste con las generaciones más jóvenes, que crecieron en un contexto de servicio militar voluntario y menor exposición directa a veteranos.
En el plano político, más de tres cuartas partes de los republicanos ven la experiencia militar como una cualidad deseable en los candidatos, frente a la mitad de los independientes y cuatro de cada diez demócratas. Estos dos últimos grupos son más proclives a decir que el servicio militar no altera su evaluación de un aspirante.
Los propios veteranos valoran más esa experiencia
Como era de esperarse, los veteranos tienden a valorar más positivamente a otros con antecedentes militares.
El 77 % de los veteranos, frente al 52 % de los no veteranos, afirma que estaría más dispuesto a votar por candidatos con experiencia en las Fuerzas Armadas. También son más propensos a considerar que los veteranos poseen habilidades de liderazgo y otras cualidades destacadas, con una diferencia de aproximadamente 10 puntos porcentuales en comparación con la población general.
La investigación de Gallup y With Honor sugiere que, aunque la experiencia militar ya no es un requisito común entre los aspirantes a cargos públicos, sigue siendo una de las credenciales más valoradas por el electorado estadounidense, asociada con liderazgo, integridad y compromiso con el país.

