SAN DIEGO — La aprobación de pases de estacionamiento que costarán entre 150 y 300 dólares anuales para Balboa Park encendió un debate local sobre el impacto que estas tarifas tendrán en familias, adultos mayores y visitantes frecuentes del parque. La medida fue aprobada este martes por el Ayuntamiento de San Diego, según informó la ciudad, como parte del nuevo esquema de cobros que entrará en vigor el 5 de enero de 2026.
La ciudad detalló que las tarifas incluirán pases mensuales, trimestrales y anuales, con cuotas diferenciadas para residentes y no residentes, además de cobros por hora y por día en estacionamientos y calles internas del parque. También señaló que los ingresos deberán reinvertirse en mantenimiento, infraestructura vial y movilidad dentro del parque y sus alrededores.
El concejal Raúl Campillo, quien votó en contra, cuestionó la medida al afirmar que los costos propuestos siguen siendo demasiado altos para hogares que ya enfrentan presiones económicas. En su mensaje público, sostuvo que existen alternativas para equilibrar el presupuesto sin imponer mayores cargas a usuarios que dependen del parque para actividades cotidianas.
En redes sociales, la decisión provocó reacciones inmediatas entre residentes que temen que el estacionamiento de pago limite el acceso a un espacio considerado esencial para la vida comunitaria. Johnny Williams opinó que la ciudad “solo encuentra nuevas formas de cobrar” y que la población no debería ser castigada por el alto costo de vivir en San Diego. Elaine Graybill calificó el estacionamiento de pago como “un gran error cívico”, mientras que Clifton Williams recordó que Balboa Park “fue un regalo para los sandieguinos” y no debería quedar fuera del alcance de nadie por motivos económicos.
Entre quienes expresaron preocupación por el impacto en familias, Lindsay Eivazian advirtió que las nuevas tarifas podrían afectar la venta de membresías del zoológico, al considerar que los costos ya son elevados para hogares con niños. Otros comentarios reflejaron molestia con los funcionarios que apoyaron la medida, como el de Ilka Hintze, quien calificó la decisión como “horrífica” y afirmó que generará consecuencias políticas para los representantes que votaron a favor.
El nuevo sistema mantendrá ciertas opciones gratuitas —como las primeras tres horas en el lote de Lower Inspiration Point y la gratuidad para vehículos con distintivo ADA en espacios designados—, pero para muchos residentes habituales del parque el cambio representa un ajuste significativo. Con la instalación de señalización programada para iniciar de inmediato, el debate sobre el acceso asequible a uno de los espacios públicos más emblemáticos de San Diego continúa creciendo en la comunidad.

