Una de las presas con que cuenta California, a un 70% de su capacidad, que hace abrigar esperanzas de que no habría mayores problemas en la temporada invernal, pero quizás no en el verano. Fuente de la imagen: abc channel.

SAN DIEGO.- Más del 60% del estado de California ya no se encuentra en situación de sequía, al menos por lo que resta de este año y lo que se espera en el próximo invierno.

Así lo considera el Departamento de Recursos Hídricos de California (DWR), en la medida en que las típicas condiciones de sequía del llamado ‘estado dorado’.

Es conocido que California enfrentó a su mayor sequía de 2012 a 2017, pero los incendios forestales de este año, como el Palisades en el condado de Los ‘Ángeles (particularmente en las alturas de Hollywood), que ocasionó la pérdida de al menos cinco vidas.

Aunque durante la visita que el presidente Donald Trump hizo a California tras los siniestros ‘responsabilizó’ al gobernador Gavin Newsom, de acuerdo con él, privar de agua al sur de California.

EVIDENTE DESACUERDO

Enormes y frondosos árboles se observan en esta calle de Carolina del Sur, donde las lluvias son frecuentes. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

En esa ocasión, el gobernante californiano se negó a firmar la Declaración de Restauración que le demandaba el gobierno federal a cambio de fondos, y aún no se sabe a ciencia cierta que habría Trump discutido con Newsom, al que se le observó, sin embargo, gesticulando en una gráfica, en evidente desacuerdo.

Solamente hacer mención que el norte de California suele ser más lluvioso y nevado en el invierno, mientras el sur del estado es tradicionalmente más seco, por su clima del tipo mediterráneo.

Otro hecho es que estudiosos de hidrología en universidades han advertido sobre la urgencia de construir más embalses o presas para retener el agua, en un estado en que los frecuentes incendios y sequías han obligado a declarar continuos estados de emergencia.

Aún están presentes la aceptación y recomendación   del ex gobernador demócrata Jerry G. Brown de que en el estado de California se requiere contar con mayor infraestructura y en especial de más plantas eléctricas y una mayor cantidad de presas o embalses a los que se tienen.

Vista aérea de la presa Hartwell y la planta eléctrica en la frontera entre Carolina del Sur y el estado de Georgia. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

FACTORES A CONSIDERAR

Conforme a información ofrecida por el Departamento de Recursos Hídricos de California en el estado hay más de 1,400 presas y unos 1300 embalses identificados oficialmente con nombre.

Pero para ser más objetivos y justos en el juicio respecto a este tema, expertos en hidrología y energía alertan que debieran considerarse factores clave como son: la insuficiente inversión en infraestructura eléctrica, la sequía prevaleciente en la mayoría de los años en un clima predominantemente desértico y semidesértico.

Otras causas que impactan a California, un estado con más de 40 millones de habitantes son la ola de calor, los frecuentes riesgos de incendios forestales, la carencia de recursos hídricos (agua) para poder abastecer a una población tan grande (la mayor de Estados Unidos y las fallas del mercado energético.

Se recuerda en este sentido que la ola de calor extremo ha obligado a las empresas generadoras de electricidad hacer cortes de electricidad durante el verano.

Vegetación en el Murphy Canyon en la comunidad de Clairemont Mesa, San Diego. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego

CONTROVERSIA Y DEBATE

Respecto a la función que cumplen son los de almacenamiento de agua para hacer frente a los períodos de sequía, control de inundaciones, generación de energía hidroeléctrica y recreación.

Pese a que el requerimiento de presas como de plantas eléctricas en California parece un hecho incuestionable, el tema es causa de controversia y debate, ya que si bien la infraestructura hídrica y eléctrica son requerimientos insoslayables, se enfrentan a los desafíos de los ambientalistas y los riesgos de seguridad.

Planta nuclear Oconne, Station Senecca, SC, en Carolina del Sur. Foto: Horacio Rentería/El Latino San Diego.

SOLO UN REACTOR NUCLEAR
Y SE ENCUENTRA EN PRUEBA

Tal es el caso de las plantas nucleares  en proceso de desmantelamiento como las de San Onofre, (de San Clemente), Humboldt Bay (en Eureka),  Rancho Seco, (ahora convertido en campo recreativo)  en Herald, Sacramento;  y Diablo Canyon, localizada en el condado de San Luis Obispo y la cual fue cerrada temporalmente  y actualmente se encuentra en proceso de probable extensión de su vida útil.

La información difundida por la DWR permite saber que Estados Unidos cuenta con 93 reactores nucleares localizados en 55 centrales generadoras de electricidad y California no se encuentra precisamente entre los 28 estados que tienen en la actualidad reactores nucleares en operación.

Los caprichos de la naturaleza, no obstante, son contrastantes respecto a la mayoría de los estados del Este, como las Carolinas (del norte y Sur), Georgia, Nueva York y muchos más.

La presencia recurrente de lluvia y nieve, precedido no pocas veces con inundaciones, han generado, no obstante, un precioso hábitat natural, que se comprueban en las gráficas.

Solo basta ejemplificar con 4 de los 28 estados- entre los que no se encuentra, como se ha dicho, California- para observar la diferencia.

Tales son Ilinois, con 11 reactores nucleares, Pensilvania con 8, Carolina del Sur, con 7 y Georgia, con 6, estos dos últimos que comparten una frontera común.

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