CHICAGO, IL.- Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán y considerado uno de los líderes del Cártel de Sinaloa, se declaró culpable en una corte federal de Chicago de conspiración para el tráfico de drogas y participación en una empresa criminal continua, informó el Departamento de Justicia.
El acusado, de 39 años, podría enfrentar entre 10 años de prisión y cadena perpetua; la fecha de sentencia aún no ha sido fijada. Guzmán López permanece bajo custodia desde su arresto en julio de 2024.
Según documentos judiciales, Guzmán López coordinó el transporte de cocaína, heroína, fentanilo, metanfetamina y marihuana hacia Estados Unidos, así como el lavado de las ganancias ilícitas hacia México y otros lugares.
También admitió un secuestro internacional, aunque sin que esto implique un acuerdo de cooperación con autoridades estadounidenses.
La fiscal general Pamela Bondi afirmó que la declaración de culpabilidad representa un “golpe contra el Cártel de Sinaloa”.
Terrance Cole, administrador de la DEA, señaló que la organización ha contribuido a la crisis de drogas en Estados Unidos.
Por su parte, el fiscal federal Andrew S. Boutros destacó que el caso forma parte de los esfuerzos por procesar a los líderes de redes criminales transnacionales.
El procesamiento del caso incluye a fiscales federales adjuntos de los Distritos Norte de Illinois y Sur de California, Matthew Sutton y Robert Miller, quienes participan en la causa junto a otros fiscales.
Como parte del acuerdo, Guzmán López aceptó el pago de 80 millones de dólares por ganancias atribuibles a sus delitos.
Guzmán López y sus tres hermanos, conocidos como “los Chapitos”, asumieron el liderazgo del cártel tras la condena de El Chapo.
Sus hermanos Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán permanecen prófugos, mientras que Ovidio Guzmán se declaró culpable de cargos federales en el Distrito Norte de Illinois y está a la espera de sentencia.
El caso fue investigado por agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y del FBI, como parte de operaciones federales dirigidas contra organizaciones criminales transnacionales dedicadas al narcotráfico.

