El elenco está integrado por Vanessa Orozco como Reina, Crissy Guerrero como Julia, Luis Sherlinee como Adán/Cruz, Edward Padilla como Don Napoleon/Silvano, Luzma Ortiz como Antonia/Leona, Dhani Solorio como Young Fernando y Fernando Vega como el Narrador. Foto: Cygnet Theatre

Entre la memoria y la esperanza, el musical Somewhere Over the Border se construye como un espacio emocional que busca humanizar la experiencia migrante y convertir el escenario en un puente de reflexión sobre la familia, el sacrificio y la identidad. 

En entrevista, el director y coreógrafo Carlos Mendoza habló del sentido íntimo de la producción, que combina belleza visual, herencia cultural y narrativa social para tocar el corazón del público sin convertir la historia en un discurso político.

El musical, escrito por Brian Quijada, presenta una historia inspirada en un viaje real que combina realismo mágico con la narrativa de El Mago de Oz, siguiendo la travesía de Reina, una madre que busca construir un futuro mejor para su hijo.

Mendoza destacó la experiencia de colaboración creativa con Quijada y el equipo artístico. “Me ha encantado poder tener el nivel de interacción profesional con Brian Quijada; se ha dado de una manera muy linda, con mucho respeto no solo hacia su obra, sino hacia la historia de su madre y de la comunidad latina”, afirmó el director.

Explicó que el proyecto también tiene un componente personal y cultural. Nacido en Estados Unidos y con una etapa significativa de su vida en Colombia, Mendoza señaló que el español ha sido su primer lenguaje.

En entrevista, el director y coreógrafo Carlos Mendoza habló del sentido íntimo de la producción, que combina belleza visual, herencia cultural y narrativa social para tocar el corazón del público. Foto: Cygnet Theatre

“Siempre usamos tres palabras para crear cosas latinoamericanas en Estados Unidos: belleza, elegancia y clase”, comentó. “Aunque muchas historias hablan de pobreza, yo no quería representarnos así. Nuestros países también tienen cosas muy bellas”.

El montaje fue concebido como un musical que celebra la familia y la esperanza, abordando el sueño americano como un motor de motivación no solo para latinos, sino para personas que migran desde distintos países en busca de mejores oportunidades.

“Es una historia de una madre que haría cualquier cosa para darle lo mejor a su hijo. Es la historia de todas las madres, no solo de las latinas”, expresó Mendoza.

El director también compartió que al leer el guion decidió introducir cambios narrativos para dar mayor simbolismo a la historia. Uno de los ajustes más significativos se dio en el giro inesperado que el espectador verá en torno al narrador.

Mendoza reconoció que existía preocupación inicial sobre el contexto social y cultural del tema migratorio. “Tenía un poco de miedo de si era el momento o no de contar esta historia”, dijo. Sin embargo, señaló que el objetivo fue “tocar el corazón de cualquier persona que la mire”.

El montaje busca evitar una lectura política directa. “No quería que esto fuera algo político; quería que fuera una historia latina, pero sobre una madre que lucha por el bienestar de su hijo”, afirmó el director.

Según el comunicado de producción, el musical integra ritmos latinos como cumbia, mariachi y boleros junto con rock estadounidense e hip hop, en una composición original de Quijada que refuerza el carácter cultural de la obra.

Mendoza también resaltó el trabajo del equipo creativo. La escenografía estuvo a cargo de Tanya Orellana, el diseño de iluminación fue realizado por Ryan Fallis y el vestuario por Janet Pitcher, quien enfrentó el reto de recrear un estilo latinoamericano ambientado en la década de los años 70.

El director enfatizó la importancia de la representación visual de la cultura latinoamericana. “Quería buscar la belleza de nuestros países. Aunque existe pobreza, también hay muchos colores y nuestra gente es amorosa y especial”, comentó.

El diseño de proyección y tecnología escénica combina elementos del Mago de Oz con la estética latinoamericana, creando un universo visual donde predominan la elegancia y el simbolismo cultural.

Mendoza describió la respuesta del público como particularmente emotiva. “He visto a la gente ponerse de pie tres veces durante la función”, señaló. “Tengo 56 años y nunca había visto algo igual. Ver a la gente disfrutando el primer acto y llorando en el segundo porque se ven reflejados en la historia es algo muy poderoso”.

De acuerdo con el equipo de producción, la obra ha logrado conectar con el público al humanizar la experiencia migrante y presentar el tema desde un ángulo distinto al discurso político. “Muchas veces las noticias no entienden a las personas que vienen aquí. Cuando ven una historia así, la gente aprende sobre sí misma y descubre cosas que nunca había visto”, concluyó Mendoza.

El elenco está integrado por Vanessa Orozco como Reina, Crissy Guerrero como Julia, Luis Sherlinee como Adán/Cruz, Edward Padilla como Don Napoleon/Silvano, Luzma Ortiz como Antonia/Leona, Dhani Solorio como Young Fernando y Fernando Vega como el Narrador.

La producción cuenta además con dirección asistente y dramaturgia de Catalina Maynard, diseño de sonido de Jordan Gray, diseño de proyecciones de Blake McCarty, diseño de maquillaje y pelucas de Peter Herman, utilería de Jaeonnie Davis-Crawford, asistencia de coreografía de Tamara Rodriguez, dirección musical de Lyndon Pugeda y stage management de Heather M. Brose.

Somewhere Over the Border continúa en cartelera hasta el 15 de marzo en el Joseph Clayes III Theater dentro de Cygnet Theatre en Liberty Station. Más detalles en CygnetTheatre.org.