Holy Matcha, el primer café especializado en matcha de San Diego, celebra este año su décimo aniversario, consolidándose como un ejemplo de resiliencia y crecimiento en el sector de alimentos y bebidas locales.
La fundadora, Geraldine Ridaura, ha expresado que hace una década inició este proyecto tras un viaje a Japón, donde descubrió el matcha y su potencial como alternativa saludable al café.
“Emprender no es lineal, es salvaje e instintivo. He aprendido a liderar en la incertidumbre y evolucionar sin perder identidad”, afirma Ridaura, y destaca la importancia de la comunidad en el desarrollo de su negocio.

Holy Matcha se especializa en matcha tradicional japonés, un té en polvo que se consume por completo, aportando antioxidantes y aminoácidos como L-teanina, que promueven concentración y bienestar sin efectos secundarios de somnolencia o nerviosismo.
La oferta incluye productos elaborados a mano y con ingredientes de alta calidad, dirigidos a un público consciente de la salud y el bienestar.
Desde su apertura en 2016 en North Park, en 3118 University Avenue, Holy Matcha ha servido como plataforma educativa sobre el matcha y su cultura, combinando experiencia de café con talleres y eventos comunitarios.

Según Ridaura, la clave del éxito ha sido adaptarse a cambios del mercado sin comprometer la filosofía de la marca.
El café organizó un evento especial el pasado 7 de marzo para celebrar la década de operación, con clientes y vecinos que han acompañado la trayectoria del negocio desde sus inicios.
Holy Matcha funciona de lunes a viernes de 9 a.m. a 5 p.m., y sábados y domingos de 9 a.m. a 6 p.m.
A lo largo de esta primera década, Holy Matcha da ejemplo de consolidación como emprendimiento local, teniendo como pilares innovación, educación y alimentos saludables, logrando mantenerse en un mercado competitivo gracias a su enfoque comunitario y calidad de producto.

