La movilidad migratoria dentro de Estados Unidos se ha convertido en el principal factor que explica la pérdida de población en San Diego y el estancamiento demográfico de California, de acuerdo con estimaciones del U.S. Census Bureau (Vintage 2025), que revelan un reacomodo sostenido de residentes hacia otros estados del país.
En el caso de San Diego la población pasó de 3,298,648 habitantes en 2020 a 3,282,248 en 2025, lo que representa una reducción neta de aproximadamente 16,400 personas, equivalente a -0.5%. Aunque la variación puede parecer moderada, el dato adquiere relevancia porque se registra en una región históricamente caracterizada por el crecimiento poblacional impulsado por su economía fronteriza, su dinamismo laboral y su conectividad con México.
El fenómeno se explica principalmente por la migración interna negativa, es decir, la salida de residentes hacia otros estados del país en mayor proporción que las personas que llegan desde otras regiones. Según la metodología del U.S. Census Bureau, este componente migratorio, junto con los nacimientos y las defunciones, determina la evolución demográfica en Estados Unidos. En el caso de San Diego y de California en general, la migración interna se ha convertido en el factor dominante del cambio poblacional.
A nivel estatal, California pasó de 39.55 millones de habitantes en 2020 a 39.35 millones en 2025, lo que implica una pérdida neta cercana a 200 mil personas. Este comportamiento confirma una tendencia de estancamiento que rompe con décadas de crecimiento sostenido en el estado más poblado del país.
El desplazamiento de población está asociado a factores estructurales como el alto costo de la vivienda, la búsqueda de mejores condiciones económicas y laborales, y la expansión del trabajo remoto, que ha permitido mayor flexibilidad para reubicarse en estados con menor costo de vida.
San Diego, que históricamente ha sido un condado receptor de población por su posición estratégica en la frontera y su economía diversificada, enfrenta ahora un escenario donde la movilidad migratoria redefine su crecimiento. La salida neta de residentes, aunque leve en términos absolutos, marca un cambio en la dinámica de atracción que durante años caracterizó a la región.

