Tim y Michell en su boda en Marruecos

No hay expediente que lo diga así, pero en los pasillos del sistema migratorio estadounidense también caben las historias personales. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) difundió recientemente el relato de una pareja de altos funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) cuya vida profesional y afectiva se ha construido dentro de la misma institución que hoy encabezan desde distintos frentes.

Se conocieron en 2019, en la división de Operaciones Domésticas de ICE. Desde entonces, la trayectoria de Michell Chase y Timothy Stone ha estado marcada por traslados, ascensos, decisiones de carrera y una vida en constante movimiento que terminó llevándolos a casarse en Marruecos, donde vivieron durante dos años tras la asignación diplomática de Stone como agregado.

Timothy Stone y Michelle Chase en el baile de la Infantería de Marina de la Embajada de Estados Unidos en Marruecos. Fotos: ICE

El relato institucional del DHS describe una historia de “servicio y compromiso”. Pero detrás de esa narrativa oficial hay una vida que se reorganiza alrededor de las misiones. Chase dejó temporalmente su puesto para acompañarlo en el extranjero y, tiempo después, regresó a la agencia.

Stone creció en Texas y trabajó casi ocho años como policía en Midland antes de ingresar a las antiguas estructuras de investigación aduanera que más tarde se integrarían a ICE. En entrevistas internas retomadas por el DHS, él mismo ha vinculado su decisión de entrar a las fuerzas del orden con su historia familiar, marcada por el consumo de drogas de sus padres.

“Entendemos que no siempre se elige la misión”, dijo Stone. “A veces Michell tiene que ser desplegada, y sé que eso forma parte del trabajo. No siempre es fácil, pero lo aceptamos como una inversión en nuestras carreras”.

Chase, originaria de Pulaski, Nueva York, cerca de la frontera con Canadá, encontró temprano una fascinación por las investigaciones criminales. El DHS destaca incluso referencias culturales que marcaron su vocación, como el personaje de Clarice Starling en The Silence of the Lambs y un curso universitario sobre asesinos seriales en la Universidad Estatal de Nueva York en Oswego.

Se graduó en el año 2000 y comenzó su carrera en el servicio de aduanas en 2001, ingresando a la academia con una determinación clara: conseguir el único puesto que buscaba.

“Tim me ha ayudado a crecer como persona”, dijo Chase. “Nos complementamos. Venimos de entornos humildes y a veces miramos hacia atrás y vemos lo lejos que hemos llegado”.

Más allá de la historia personal, ambos han trabajado juntos en iniciativas internas como la expansión internacional del Programa de Apoyo entre Pares de ICE, enfocado —según la propia agencia— en ofrecer acompañamiento al personal tanto en Estados Unidos como en embajadas. También han colaborado en gestiones de capacitación y adaptación a procesos en el extranjero.

En el relato del DHS, la vida en el exterior aparece como una extensión natural del servicio: nuevas ciudades, nuevas redes, una comunidad profesional que se repite en distintos países. Entre amistades con personal diplomático, profesores estadounidenses y contactos locales, la pareja describe una vida construida en movimiento, donde el trabajo define no solo la carrera, sino también el hogar.