Washington, D.C. — El Congreso de Estados Unidos aprobó un paquete de financiamiento de aproximadamente $70 mil millones destinado a fortalecer las operaciones de inmigración y seguridad fronteriza durante los próximos tres años, una medida que ahora espera la firma del presidente Donald Trump para convertirse en ley.

La Cámara de Representantes aprobó la legislación por un estrecho margen de 214 votos a favor y 212 en contra, después de que el Senado diera luz verde al proyecto la semana pasada. La iniciativa representa una de las mayores inversiones federales en materia de control migratorio de los últimos años.

Según la propuesta, alrededor de $38 mil millones serán destinados al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), mientras que $26 mil millones financiarán operaciones de la Patrulla Fronteriza y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Otros $5 mil millones estarán disponibles para cubrir costos adicionales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

Los republicanos defendieron la medida argumentando que es necesaria para fortalecer la seguridad fronteriza, combatir el tráfico de drogas y proporcionar recursos adecuados a las agencias encargadas de hacer cumplir las leyes migratorias. El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, calificó la aprobación como un paso importante para garantizar la seguridad nacional.

Por su parte, legisladores demócratas criticaron el proyecto al considerar que otorga recursos adicionales a las agencias migratorias sin incluir nuevas medidas de supervisión o rendición de cuentas. También expresaron preocupación por el impacto que una expansión de las operaciones de detención y deportación podría tener en las comunidades inmigrantes.

La aprobación del paquete ocurre en un momento en que la administración Trump ha reiterado su intención de ampliar las acciones de control migratorio en el interior del país y aumentar el número de deportaciones. Diversos grupos defensores de los derechos de los inmigrantes han señalado que seguirán de cerca la implementación de los nuevos fondos una vez que la legislación entre en vigor.

Aunque la medida ya fue aprobada por ambas cámaras del Congreso, aún requiere la firma presidencial. Analistas políticos consideran que la promulgación es altamente probable debido al respaldo que la iniciativa ha recibido por parte de la Casa Blanca.